En las aguas rápidas de RIVERSPORT Oklahoma City, donde esta semana se reúnen los mejores exponentes del canotaje slalom del mundo, la bandera de Paraguay ondea gracias a una atleta: Ana Paula Fernandes Castro. Aunque no logró avanzar a las semifinales en la prueba de kayak slalom, la deportista salió satisfecha porque, más allá del resultado, confirmó que el trabajo de los últimos meses está dando frutos.
“Me quedé muy feliz con mi participación. Me faltó un poco más de velocidad para clasificar, pero tuve un buen control de línea, una navegación muy segura y sin errores graves. Veo el reflejo del trabajo que vengo haciendo”, expresó Ana Paula en entrevista con El Nacional de Oklahoma.
El Campeonato Mundial de Canotaje Slalom que se celebra en Oklahoma City representa mucho más que una competencia internacional. Además de reunir a los mejores atletas del planeta, marca el inicio del proceso de clasificación y del ranking rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, cuyas competencias de canotaje también se realizarán en esta ciudad.
Para Ana Paula, competir bajo esa presión no es un obstáculo, sino una motivación.

“Mientras más presión tengo, mejores resultados consigo. Cuando estoy en la salida solo pienso en el presente, en las puertas que debo pasar y en cómo debo hacerlo. Mantengo el enfoque al cien por ciento”, dijo la atleta paraguaya.
La única paraguaya en el escenario mundial
Ser la única representante paraguaya en una disciplina poco conocida en su país es una responsabilidad que lleva con orgullo.
“Ser una de las pioneras del canotaje slalom en Paraguay es un honor muy grande. Llevar la bandera de mi país en competencias internacionales es una responsabilidad enorme, pero también un privilegio”, afirmó.
Su camino no ha sido sencillo. Aunque nació y creció en Paraguay, inició su carrera internacional representando a Brasil cuando era apenas una adolescente. Tiempo después recibió la invitación para competir por Paraguay, una decisión que tomó junto a su familia con un propósito claro: impulsar el crecimiento del deporte en el país donde creció.

“Quiero que más niñas y niños puedan conocer este deporte. Vengo de un lugar muy pequeño donde muchos jóvenes no creen que puedan soñar en grande. Si el canotaje cambió mi vida, quiero que también transforme la vida de otros”.
Entrenar donde casi no hay agua
Mientras muchos de sus rivales cuentan con instalaciones de primer nivel, Ana Paula ha aprendido a adaptarse a condiciones muy distintas.
Actualmente reside en Brasil para entrenar, ya que Paraguay no cuenta con un canal artificial de aguas rápidas. Incluso, durante parte de esta temporada tuvo que prepararse en un pequeño lago con más lodo que agua debido a la falta de caudal.
“Hay momentos en los que simplemente no tenemos agua para entrenar. Entonces hay que buscar alternativas, porque si uno espera las condiciones perfectas nunca va a avanzar”, expresó Ana Paula, quien ha demostrado que esa filosofía la ha acompañado durante toda su carrera.

“Cuando piensas que está difícil para ti, también está difícil para los demás. Para cada problema hay que buscar diez soluciones. Si tienes diez soluciones, ya no tienes un problema”, agregó.
Aprender junto a los mejores del mundo
Uno de los aspectos que más enamoró a Ana Paula del canotaje es la posibilidad de compartir en el mismo escenario con campeones olímpicos y mundiales.
“Todos usamos el mismo río. Puedes entrenar junto a tus ídolos, observar cómo trabajan y darte cuenta de que también fallan, también se frustran. Eso me hace pensar que si ellos pueden llegar hasta ahí, yo también puedo”.
El apoyo que nunca falta
Detrás de cada competencia está el respaldo incondicional de su familia, un factor que considera indispensable para mantenerse en el alto rendimiento.
“El deporte tiene momentos muy buenos y momentos muy difíciles. Tener una familia unida que te apoya hace toda la diferencia”, añadió.
La mirada puesta en Los Ángeles 2028
Tras concluir su participación en kayak slalom, Ana Paula continúa compitiendo en la modalidad de canoa slalom antes de viajar a Calgary, Canadá, donde disputará el Campeonato Panamericano, clasificatorio rumbo a los Juegos Panamericanos de Lima y parte del ciclo olímpico.
Su objetivo es claro: llegar a Los Ángeles 2028, cuyos eventos de canotaje se celebrarán precisamente en Oklahoma City.
“Estoy enfocada al cien por ciento en ese sueño. Cada competencia suma puntos para el ranking olímpico y cada entrenamiento me acerca un poco más”, señaló Ana Paula Fernandes Castro.
Un mensaje para la comunidad latina
Antes de despedirse, Ana Paula quiso agradecer el cariño que ha recibido durante su estancia en Oklahoma.
“Quiero mandar un abrazo muy grande a todos los paraguayos y a toda la comunidad latina de Oklahoma. Me han recibido con muchísimo cariño, he hecho grandes amistades aquí y nunca imaginé sentirme tan bienvenida en otro país. Ojalá nos volvamos a encontrar aquí mismo durante los Juegos Olímpicos de 2028”.
En una ciudad que comienza a escribir su historia como sede olímpica, Ana Paula Fernandes también escribe la suya. No solo compite contra el cronómetro y la fuerza del agua; compite para abrir camino a las futuras generaciones de deportistas paraguayos, demostrando que los sueños más grandes también pueden nacer en los lugares más pequeños.







