Yasmin De León, de 14 años, nacida en Oklahoma City e hija de padres guatemaltecos, ha sido elegida Señorita Independencia Guatemala 2025–2026, un título que representa para ella mucho más que una corona: es la oportunidad de mantener viva su identidad cultural y compartirla con la comunidad donde crece. Estudiante de primer año en Putnam City High School, Yasmin forma parte de una nueva generación de jóvenes guatemalteco-estadounidenses que buscan equilibrar su vida entre dos culturas sin perder sus raíces.
“Estoy muy orgullosa de mis raíces guatemaltecas”, expresó durante la entrevista, al hablar de la importancia que tiene para ella la herencia de sus padres, Sulma y Osiel De León. Aunque nació y creció en Estados Unidos, asegura que la cultura guatemalteca ha estado siempre presente en su hogar, en su familia y en su forma de ver el mundo.
Desde pequeña, Yasmin ha mostrado interés por las artes. Actualmente participa en actividades escolares como danza, canto y violín, disciplinas que, según ella, le permiten expresarse libremente. “Me encanta porque puedo mostrar mucho”, comentó al referirse a su pasión por la música y el arte. Para ella, estas actividades no solo son un pasatiempo, sino una forma de contar historias y conectar con sus emociones.

La experiencia de ser elegida Señorita Independencia Guatemala ha sido, según relata, un proceso de crecimiento personal. A través de los eventos y actividades en los que ha participado, ha tenido la oportunidad de conocer nuevas personas, representar su cultura y fortalecer su confianza. “Fue muy bonito y estuve muy feliz porque me encanta representar Guatemala”, expresó al recordar el momento en que fue seleccionada.
Aunque aún no ha desarrollado proyectos de voluntariado dentro del certamen, Yasmin muestra interés en participar en iniciativas comunitarias antes de entregar la corona en septiembre. Reconoce que esta experiencia le ha enseñado a perder el miedo a hablar en público y a sentirse más segura de sí misma, algo que considera fundamental para su futuro.

Uno de los aspectos más importantes de su vida es la conexión con sus raíces a través de la gastronomía y las tradiciones familiares. En casa disfruta de platillos típicos guatemaltecos preparados por su madre, como los tamales y el recado con arroz, y también porta con orgullo la indumentaria tradicional, la cual considera una forma de representar visualmente su cultura. “Me gusta mostrar a la gente cómo es Guatemala”, afirmó.
Para Yasmin, la cultura no es solo una herencia, sino una identidad viva que se expresa en su día a día. Esa conexión la motiva a seguir aprendiendo y a compartir lo que significa ser guatemalteca, incluso viviendo fuera del país de sus padres.
Al reflexionar sobre su experiencia, también dejó un mensaje dirigido a otros jóvenes: perder el miedo, hablar con seguridad y aprovechar las oportunidades. “No tengan miedo de hablar. Es bueno poder compartir quién eres y tu cultura”, dijo con convicción.

Su madre, Sulma De León, destacó el orgullo que siente al verla cumplir este logro y el proceso de crecimiento que ha vivido durante su reinado. “Siempre la he apoyado en todas sus actividades”, expresó.
Hoy, Yasmin continúa su camino como estudiante, artista y representante cultural, llevando consigo una identidad que cruza fronteras y que, a su corta edad, ya inspira a otros jóvenes a sentirse orgullosos de sus raíces.







