Saturday – October 17, 2026

¿Qué significa procrastinar y por qué puede convertirse en un hábito?

La procrastinación es un fenómeno común que afecta a muchas personas en diversas etapas de la vida. A menudo, se define como el acto de posponer tareas o decisiones importantes, reemplazándolas por actividades menos relevantes pero más agradables. Este comportamiento se convierte en un hábito persistente que puede afectar significativamente la productividad y el bienestar.

Según expertos del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, “la procrastinación es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, por otras situaciones más irrelevantes. Eso significa que se decide postergar una tarea que genera descontento y, en cambio, se realizan acciones menos urgentes, pero que causan sustituyéndolas cierto bienestar.

¿POR QUÉ PROCRASTINO? 

Existen múltiples razones por las cuales las personas procrastinan, y estas pueden variar según el individuo y la situación, como lo son:

El temor a no cumplir con las expectativas puede llevar a evitar la tarea por completo. Este miedo puede estar arraigado en la falta de confianza en uno mismo y en la preocupación por el juicio de los demás.

Otro motivo es el perfeccionismo. Las personas perfeccionistas a menudo procrastinan porque tienen estándares extremadamente altos y temen no poder cumplirlos. Esta preocupación por hacer algo “perfecto” puede resultar en no hacer nada en absoluto. Además se debe considerar la falta de motivación. Cuando una tarea no se alinea con los intereses personales o parece irrelevante, la motivación para completarla puede ser baja. La falta de un propósito claro también puede contribuir a la procrastinación. La falta de habilidades organizativas y de gestión del tiempo puede dificultar la priorización de tareas, llevando a postergar aquellas que son más importantes.

Un entorno lleno de distracciones, como redes sociales, televisión o actividades recreativas, puede desviar la atención de las tareas importantes. La procrastinación

puede convertirse en un hábito debido a la naturaleza cíclica de gratificación inmediata y alivio temporal del estrés.

¿ES CUESTIÓN DE HOLGAZANERÍA?

Si bien las personas suelen asociar el término “procrastinación” con “vagancia” u “holgazanería”, son conceptos distintos.

Mientras que la pereza proviene desde el deseo de no realizar la acción, el procrastinar tiene sus raíces en una cierta aversión hacia la tarea o hacia las emociones que provoca, pero se mantienen las motivaciones de completarla eventualmente. Esa postergación conlleva sentimientos negativos en sí mismos, mientras que el simplemente no tener ganas de hacer algo no genera esa angustia.

CONSEJOS PARA EVITARLA

La clave está en identificar y entender las razones subyacentes de por qué se posponen las tareas, y luego implementar técnicas efectivas para abordarlas.

Desde la Universidad de Melbourne, Australia, recomiendan ciertos pasos a seguir para romper el ciclo y evitar procrastinar. Primero establecen la importancia de ser menos exigentes con uno mismo, de no tener vergüenza de posponer algo mientras se realice a conciencia y se manejen bien los tiempos. Al liberarse de esas emociones negativas es más fácil reconocer los patrones y las motivaciones detrás de querer aplazar una acción. Gracias a eso, se pueden llevar a cabo estrategias para gestionar la situación.

También se deben sentar. objetivos realistas, dividir las tareas en pasos para que el proceso sea menos abrumante y tener en cuenta que el perfeccionismo puede ser dañino. Otra alternativa es simplemente comenzar a hacer el trabajo sin darle tanta importancia a la sensación previa de motivación, ya que esta vendrá después, una vez que ya se inició.

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Randy King

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