RESPUESTA: Miles de migrantes en Estados Unidos celebran una nueva medida del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis) que busca proteger a quienes tienen su autorización de empleo en trámite. El anuncio fue realizado en conjunto con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y transforma en permanente una política que antes era temporal. La nueva regla extiende la renovación automática del EAD (Employment Authorization Document) de 180 a 540 días para quienes hayan iniciado el trámite de renovación. Esto significa que los trabajadores migrantes no quedarán sin autorización laboral mientras esperan la aprobación de su nuevo documento.
La decisión fue celebrada por organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, ya que reduce el riesgo de pérdida de empleo y otorga mayor estabilidad a quienes están en proceso de regularizar su situación.
El permiso de trabajo en Estados Unidos es un documento emitido por Uscis que autoriza legalmente a un extranjero a trabajar en el país por un período determinado.
Es fundamental para personas con ciertos estatus migratorios, como solicitantes de asilo, TPS, DACA, entre otros. Para obtener un EAD, se debe presentar el Formulario I-765, cumpliendo con los siguientes pasos:
Completar el Formulario I-765: puede hacerse en línea o en una oficina de Uscis. Reunir los documentos requeridos:
– Pasaporte o documento de identidad válido.
– Registro de entrada y salida del país.
– Prueba del estatus migratorio.
Pagar la tarifa: el costo es de USD 520, aunque algunas personas pueden solicitar una exención.
Enviar la solicitud: se puede hacer en línea o por correo.
¿Real ID: qué pasa con los indocumentados?
RESPUESTA: En enero de 2020 solo el 34% de las licencias de manejar estimadas (de un total de unos 276 millones en aquel año) cumplían con los objetivos de seguridad determinadas por el Congreso, de acuerdo con un informe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicado en ese entonces. A partir de entonces, el gobierno federal pidió a los estados proporcionar mensualmente un informe con el número de licencias emitidas de acuerdo con la ley de 2005. El Real ID establece que todos los nacidos después del 1 de diciembre de 1964 están obligados a obtener el nuevo documento de identificación, considerado como el primer paso para la puesta en vigor del carné nacional de identidad. De acuerdo con el reglamento, los nuevos carnés solo pueden ser emitidos a ciudadanos estadounidenses, residentes legales permanentes y extranjeros protegidos bajo programas de Acción Diferida como DACA y Estatus de Protección Temporal (TPS). Pero aquellos inmigrantes que ingresaron al país bajo los programas CBP One (unos 930,000) y Parole Humanitario (CHNV, unos 5390,000) durante el gobierno del presidente Joe Biden, antes de abordar un vuelo deben buscar consejo legal porque los beneficios de ambos programas fueron cancelados por el gobierno del presidente Trump. Si bien los beneficios del CHNV siguen vigentes por orden de un tribunal, la disputa jurídica continúa en el marco del debido proceso y en cualquier momento pueden hacer cambios. Lo mismo con el TPS de Venezuela de 2023.
Cabe señalar que para el gobierno de Trump, los cientos de miles de extranjeros que ingresaron a Estados Unidos durante el gobierno de Biden (bajo el CBP One o CHNV) lo hicieron de manera indebida, un argumento que está siendo debatido en los tribunales de justicia. La mayor amenaza, por tanto, se centra en los estimados 12 millones de indocumentados que viven en el país sin ningún tipo de amparo, quienes al no poder accederalanuevalicenciay/o documento de identificación personal quedarán prácticamente privados de vivir o permanecer en Estados Unidos. No se sabe todavía qué hará el gobierno con las personas que tienen un estatus de permanencia cuestionable. Después del 7 de mayo, los viajeros serán inspeccionados con más severidad.







