El gobernador de Oklahoma, Kevin Stitt, informó que la policía estatal, en colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), detuvo a más de 125 inmigrantes indocumentados en una operación logística a lo largo de la interestatal I-40 en el oeste del estado.
En un mensaje difundido en redes sociales, Stitt declaró: “Si Nueva York decide otorgar permisos de conducir a inmigrantes indocumentados con nombre desconocido, es problema de ellos. En cuanto cruzan a Oklahoma, están sujetos a nuestras leyes.”
También añadió: “Quiero agradecer a nuestra policía estatal y a los agentes de ICE por su arduo trabajo. Esto contribuye a garantizar la seguridad de los habitantes de Oklahoma.”
La operación forma parte del plan denominado Operación Guardián, iniciado por el estado para deportar inmigrantes indocumentados bajo custodia estatal. A principios de 2025, Oklahoma amplió ese esfuerzo para actuar más allá de las cárceles estatales, permitiendo que autoridades locales y estatales colaboren directamente con ICE.
Según el comunicado oficial, durante el operativo se detectaron camioneros con licencias emitidas por estados “santuario”, incluyendo una que decía “No Name Given” (“Sin nombre conocido”). Estos conductores fueron señalados como un posible riesgo para la seguridad pública, pues manejaban camiones comerciales de hasta 80,000 libras sin la verificación adecuada.
El comisionado estatal Todd Hiett comentó que los puestos fronterizos estatales sirven como puntos estratégicos:
“Nuestros puestos fronterizos suelen ser la primera parada para los camioneros tras cruzar la frontera estatal. … nuestros agentes pueden evaluar rápidamente a cada conductor y su vehículo, resolviendo permisos, imponiendo multas o solicitando inspecciones más exhaustivas.”
Aunque Stitt habló de 130 detenidos, el comunicado oficial indica más de 125 personas arrestadas. En otra cobertura, la Oklahoma Highway Patrol (OHP) y ICE mencionaron que, en una parte del operativo, se detuvieron a 120 personas en tres días.
La mayoría de los detenidos eran conductores de camiones con licencias emitidas en estados como California, Nueva York, Pensilvania e Illinois. Los inmigrantes arrestados provenían de al menos una decena de países, tales como India, Uzbekistán, China, Rusia, Georgia, Turquía, Tayikistán, Ucrania y Mauritania.
En el operativo participaron cientos de inspecciones: la OHP revisó 520 conductores durante el barrido de tres días. Aproximadamente uno de cada cuatro detenidos carecía de estatus legal.
La ley estatal de Oklahoma que permite que policías locales/arrestos en función migratoria ha sido objeto de demandas del Departamento de Justicia al argumentar que invade la autoridad federal para regular la inmigración.
Es importante destacar que aunque la operación se centra en conductores de camiones comerciales, la retórica pública hace énfasis en la seguridad vial como justificación central.




