La solidaridad con Colombia no se ha detenido después de la emergencia inicial. Mientras las autoridades y organizaciones continúan atendiendo las necesidades más urgentes provocadas por el terremoto, una parte de la comunidad colombiana en Oklahoma decidió organizarse para apoyar una etapa que podría extenderse durante meses e incluso años: la reconstrucción.
La iniciativa, denominada Unidos por Colombia, capítulo Oklahoma, reúne inicialmente a unos 40 colombianos y diferentes organizaciones que decidieron unir esfuerzos para canalizar ayuda hacia las comunidades afectadas.
Catalina Beltrán Domínguez, representante de la iniciativa, explicó que el grupo analizó primero cuál sería la manera más efectiva de ayudar desde Estados Unidos.
“Uno a veces quiere ayudar inmediatamente. Lo que se le ocurre es: ‘voy a mandar cosas, voy a recoger cosas, voy a comprar cosas y le mando’. Pero realmente estamos a kilómetros de distancia y a veces las donaciones en especie no son la mejor solución”, explicó.
Por esa razón, el grupo decidió concentrarse en donaciones económicas, que serán distribuidas entre organizaciones que ya trabajan directamente en Colombia.
Una necesidad que continuará
El terremoto dejó una emergencia de gran magnitud. Naciones Unidas estima que aproximadamente 1,2 millones de personas tienen necesidades humanitarias como consecuencia del desastre.
Además, el Equipo Humanitario de País de Naciones Unidas calcula en 148,1 millones de dólares las necesidades adicionales generadas por el terremoto. De esa cantidad, 82,2 millones son necesarios para atender las necesidades más urgentes de 127.100 personas altamente vulnerables hasta finales de 2026.

La reconstrucción representa uno de los mayores desafíos. Miles de viviendas y estructuras comunitarias sufrieron daños, mientras hospitales y centros educativos también requieren atención.
“Esto va a tardar muchos meses, quizás años, y el costo es muy alto”, señaló Beltrán.
Cinco frentes de ayuda
Los integrantes de Unidos por Colombia realizaron un proceso de selección y votación para determinar las organizaciones que recibirán los fondos recaudados.
El 30% será destinado a la Fundación Botellas de Amor, que trabaja en la reconstrucción de viviendas y estructuras comunitarias utilizando materiales reciclados.
Otro 25% será destinado a la Fundación Salamandra, cuyos equipos están brindando atención médica en las zonas afectadas, incluyendo comunidades rurales de difícil acceso.
El 20% apoyará a las Hermanas de la Santa Cruz y el Kinder Santa Familia, institución que atiende a niños en condiciones de vulnerabilidad y que también resultó afectada.

El 15% será destinado a la Fundación La Casita del Bosque, dedicada al rescate y atención de animales afectados por la emergencia.
Finalmente, 10% de los fondos será destinado directamente a la familia Arbeláez, de Pereira, que perdió su vivienda debido a los graves daños estructurales ocasionados por el terremoto.
Las donaciones serán canalizadas mediante Raíces Sin Fronteras, una fundación sin ánimo de lucro vinculada a Colombian Society of Oklahoma, que cuenta con la estructura necesaria para recibir los fondos en Estados Unidos y enviarlos a Colombia.
Oklahoma también quiere ayudar
La campaña cuenta además con la participación de COLSA (Asociación Colombiana de estudiantes de la Universidad de Oklahoma), Smile Education Foundation y del Hispanic Festival, donde se realizarán actividades especiales para incentivar las donaciones.
Los organizadores hacen un llamado no solamente a los colombianos, sino a toda la comunidad de Oklahoma.
“No hay una contribución pequeña.Cuando son tantos miles de personas en una situación así, cualquier contribución ayuda, así sea para comprar un ladrillo”, señaló Catalina Beltrán Domínguez.
Para los organizadores, la distancia no debe ser un impedimento para demostrar solidaridad. Oklahoma también conoce el impacto que puede tener una emergencia sobre una familia que pierde de un momento a otro su vivienda y sus pertenencias.
Ahora, desde este estado, la comunidad colombiana busca responder a quienes enfrentan una situación similar y ayudarles a comenzar nuevamente.
Porque la reconstrucción apenas comienza y, como resume el mensaje de la campaña: esta no es solamente una causa colombiana. Es una causa humana.







