Saturday – October 17, 2026

OKCPD: “No somos inmigración, no somos ICE”

Para muchas familias inmigrantes de Oklahoma City, una de las principales dudas cuando enfrentan una situación de seguridad es qué puede ocurrir si llaman a la policía.

¿Preguntarán por su estatus migratorio? ¿La información puede llegar a ICE? ¿Qué debe hacer una persona si un oficial la detiene durante una parada de tráfico?

En una entrevista exclusiva con El Nacional de Oklahoma, el Deputy Chief Beto Balderrama, del Departamento de Policía de Oklahoma City (OKCPD, por sus siglas en inglés), respondió a estas preguntas y envió un mensaje directo a la comunidad hispana: no dejar de pedir ayuda a la policía por temor a consecuencias migratorias.

“Nosotros no hacemos esas preguntas. No somos inmigración, no somos ICE, no tenemos esa responsabilidad, no es nuestra función”, afirmó Balderrama al referirse al estatus migratorio.

El funcionario sostuvo que la misión del OKCPD es atender la seguridad pública y que la policía necesita la colaboración de los residentes para investigar y prevenir delitos.

“Muy poco se puede hacer sin la ayuda de la comunidad, por tal razón es necesario que las personas llamen cuando sean víctimas de un delito, proporcionen información y estén dispuestas a colaborar como testigos”, explicó.

El mensaje adquiere especial importancia en comunidades donde algunas personas pueden evitar llamar a la policía por temor relacionado con su situación migratoria.

“No hay razón para tener miedo, no hay razón para no llamar”, afirmó.

La política publicada por la ciudad establece que los oficiales del OKCPD no tienen autoridad para hacer cumplir las leyes federales de inmigración y que el departamento presta sus servicios a residentes y visitantes independientemente de su estatus migratorio.

OKCPD y el programa 287(g)

Otro de los temas abordados fue el programa 287(g), mediante el cual el gobierno federal puede delegar determinadas funciones de aplicación de las leyes migratorias a agencias estatales o locales mediante acuerdos con ICE.

Balderrama fue categórico al hablar de la posición del Departamento de Policía de Oklahoma City.

“Hay departamentos en este estado que sí han firmado contratos, que dicen 287(g), pero nosotros no. Nosotros no hacemos eso y no vamos a firmar”, afirmó.

El Deputy Chief explicó que, desde su perspectiva, involucrar a los oficiales municipales en funciones de inmigración podría afectar la relación construida durante décadas entre la policía y las comunidades de Oklahoma City.

“Firmar un contrato así nos quita la habilidad de ayudar a la gente, nos quita las relaciones muy buenas”, señaló.

Según Balderrama, los oficiales municipales están preparados para hacer cumplir las leyes de la ciudad y del estado y atender delitos, mientras que la aplicación de las leyes migratorias federales corresponde a las autoridades federales.

¿La policía pregunta por el estatus migratorio?

Una de las preguntas más directas fue si un oficial de Oklahoma City normalmente pregunta a una persona por su estatus migratorio durante una interacción policial.

La respuesta de Balderrama fue contundente: “No, nunca”.

Explicó que durante una parada de tráfico o una investigación los oficiales pueden solicitar información relacionada con la identidad, fecha de nacimiento, domicilio, seguro de automóvil y otros datos pertinentes, pero aseguró que el estatus migratorio no forma parte de las preguntas rutinarias.

La política del departamento contempla, sin embargo, circunstancias específicas relacionadas con información migratoria y determinados contactos con autoridades federales. Por ello, la declaración de Balderrama debe entenderse en el contexto de las interacciones policiales ordinarias y no como una afirmación de que nunca pueda existir comunicación con autoridades federales.

¿Qué hacer durante una parada?

Balderrama también ofreció recomendaciones para las personas que son detenidas durante una parada de tráfico.

Su consejo es mantener la calma, ser respetuosas y entregar los documentos disponibles.

“Cooperar con el oficial. Ser amable con él y darle todo lo que tiene en cuanto a documentos. El oficial simplemente está haciendo su trabajo”, recomendó.

Entre los documentos que mencionó se encuentran una licencia o identificación, si la persona cuenta con ellas, además del comprobante de seguro.

También advirtió que intentar escapar o huir de una parada puede convertir una situación relativamente sencilla en un problema mucho mayor.

“Cuando una persona huye, corre o se va, hace todo más grave”, señaló.

Balderrama explicó que no todas las detenciones de tráfico terminan necesariamente en arresto. Las circunstancias pueden variar dependiendo de las infracciones, órdenes de arresto pendientes u otros factores.

Un llamado a denunciar

Más allá de inmigración, Balderrama insistió en una idea que considera fundamental para la seguridad de Oklahoma City: la policía necesita que la comunidad hable.

Los residentes pueden reportar delitos, proporcionar información y, en determinadas circunstancias, hacerlo de manera anónima.

“Queremos que nos hablen, para que investiguemos estos crímenes”, afirmó.

Balderrama, quien creció en Oklahoma City y lleva décadas trabajando en la policía, dijo que quiere que la relación entre los oficiales y la comunidad latina continúe fortaleciéndose.

“Cuando ves tu uniforme, tiene que ser lo contrario. Ahí está mi amigo. Ahí está mi policía. Es mi vecino. Es lo que queremos”, afirmó.

Su mensaje final fue directo: “Que vivan sus vidas. Pero también cumplan las leyes, manejen responsablemente, utilicen el cinturón de seguridad, mantengan el seguro del vehículo y, si un oficial los detiene, cooperen con respeto”.

Para el Deputy Chief, la seguridad pública funciona mejor cuando la policía y la comunidad se reconocen no como adversarios, sino como vecinos.

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Josue Ramos

Journalist at El Nacional De Oklahoma

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