En una decisión de gran impacto para millones de familias inmigrantes, la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó este martes que la ciudadanía por nacimiento continúa protegida por la Constitución, manteniendo vigente uno de los principios más importantes de la Decimocuarta Enmienda.
Con este fallo, el máximo tribunal rechazó el intento de eliminar la ciudadanía automática para los niños nacidos en territorio estadounidense de padres indocumentados o con visas temporales. La medida había sido propuesta mediante una orden ejecutiva, pero permanecía suspendida mientras era revisada por los tribunales.
La decisión reafirma el precedente legal establecido hace más de un siglo, según el cual las personas nacidas en Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses, salvo excepciones muy limitadas, como los hijos de diplomáticos extranjeros.
Para las familias inmigrantes, el fallo significa que no hay cambios en la ley vigente: los bebés que nazcan en Estados Unidos seguirán adquiriendo la ciudadanía estadounidense al momento de su nacimiento, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
Especialistas consideran que esta resolución representa una de las decisiones más relevantes en materia constitucional e inmigración de los últimos años y brinda certeza jurídica mientras continúan los debates sobre la política migratoria en el país.







