Jaquelin Stephanie Aguirre Cua nació y creció en Los Ángeles, California, dentro de una comunidad mayormente latina. Desde pequeña estuvo rodeada de la cultura hispana y fue testigo de algunas de las dificultades que enfrentaba la comunidad.
“Mis propias experiencias y lo que observé en mi comunidad desde que era una niña desarrollaron una pasión por el trabajo que actualmente realizo con la comunidad hispana aquí en Oklahoma”, explicó Jaquelin Aguirre, quien actualmente trabaja en la organización La Luz, que ayuda a víctimas de violencia doméstica.
Justo cuando Jaquelin comenzaba la etapa de adolescente, su padre tomó la decisión de trasladar a la familia a Oklahoma en busca de mejores oportunidades económicas. Sin embargo, para ella, acostumbrada a la vida de Los Ángeles, el cambio fue difícil.
“Cuando nos mudamos a Oklahoma, fue como un shock para mí. Todo me parecía extraño al principio, pero el cambio era necesario, ya que mi padre trabajaba tiempo completo y además buscaba trabajos adicionales para poder sostener nuestro hogar. La situación económica y el alto costo de vida en California hicieron que Oklahoma representara una nueva oportunidad para la familia”, recuerda.
Con el tiempo, la decisión dio frutos. En Oklahoma, su padre logró comprar una casa, aunque la familia tuvo que adaptarse a vivir lejos de gran parte de sus familiares y de la red de apoyo que tenían en California.

Como hija mayor, Jaquelin comenzó a asumir responsabilidades dentro del hogar mientras su padre trabajaba.
“Mi hermana y yo éramos responsables de cocinar, limpiar y cuidar del hogar de alguna manera”, comenta.
A los 15 años, su vida tomó otro giro cuando se convirtió en madre. Debido a las nuevas responsabilidades, abandonó temporalmente la escuela durante aproximadamente dos años y medio.
“Durante ese tiempo yo dejé la high school y en aquel momento, mis expectativas eran modestas. Pensaba que mi futuro consistiría en terminar la preparatoria, conseguir un empleo y comprar una casa”, dijo Jaquelin Aguirre, al recordar esa temporada de su vida.
Pero una conversación con su prima y la influencia de varios mentores comenzaron a cambiar su perspectiva. Jaquelin empezó a conocer oportunidades educativas que desconocía, incluyendo Oklahoma’s Promise y FAFSA.
“Ellos me informaron sobre todos estos recursos de los que yo no sabía, de los que tampoco mi papá sabía. Eso me abrió los ojos y me dijo: ‘Hay más allá de lo que tú piensas’… y ese descubrimiento me llevó a regresar a la escuela”, recuerda.

Jaquelin comenzó sus estudios en Oklahoma City Community College y posteriormente se transfirió a la Universidad de Oklahoma (OU, por sus siglas en inglés), donde obtuvo su licenciatura en Administración y Asuntos Públicos.
Sin embargo, otro acontecimiento había dejado una profunda huella en su vida. Su madre falleció cuando Jaquelin tenía apenas 12 años.
“Perder a mi mamá fue algo muy fuerte”, reconoce. “Es algo con lo que siempre cargas y un dolor con el que aprendes a vivir cada día”.
La experiencia de enfrentar una pérdida a una edad temprana terminó influyendo también en su vocación. Actualmente, además de su trabajo, participa como voluntaria en una organización que ofrece grupos de apoyo para menores y adultos que han perdido a un familiar.
Su carrera profesional comenzó en 2017, durante su último año de universidad, cuando empezó como voluntaria en el Rape Crisis Center. Posteriormente trabajó con organizaciones enfocadas en la comunidad latina y también con Big Brothers Big Sisters, donde participó en programas de mentoría para niños.
Finalmente regresó al área que más le apasionaba: trabajar con víctimas de violencia doméstica y abuso sexual.

Actualmente trabaja en una organización sin fines de lucro que ofrece servicios gratuitos a personas que necesitan ayuda. Entre otras funciones, acompaña a víctimas durante procesos relacionados con órdenes de protección, reportes policiales y referencias a otros recursos.
Para Jaquelin, una parte fundamental de este trabajo es recordar que cuando existe violencia o abuso dentro de un hogar, los niños también pueden resultar afectados.
Su propia experiencia le ha enseñado el valor que puede tener alguien que aparece en el momento adecuado.
“Para mí tener mentores ahí que me pudieron guiar de alguna manera y abrir mis ojos y comenzar a ver opciones que me ayudarán a mejorar mi futuro fue algo que me cambió por completo y eso deseo hacer, ofrecer esa misma posibilidad”, señaló Jaquelin Aguirre, quien nos comentó que su siguiente meta es regresar a la Universidad de Oklahoma para estudiar una maestría en Trabajo Social y posteriormente obtener su licencia para trabajar como terapeuta bilingüe.
A través de su propia historia, Jaquelin ha aprendido que muchas personas pueden encontrarse en situaciones difíciles sin conocer las opciones que tienen disponibles. Por eso, su mensaje para la comunidad es buscar información y no asumir que no existe ayuda.
“Hay servicios disponibles en la comunidad, servicios gratuitos, solo que a veces no tenemos la información. Pero recuerden que siempre hay personas que están dispuestas a ayudarnos y animarnos a ser la mejor versión de nosotros”, concluyó Jaquelin Aguirre, cuya historia es la de una joven que enfrentó circunstancias que pudieron haber definido negativamente su futuro, pero que decidió aprovechar las oportunidades que la vida le fue presentando. Hoy, su experiencia personal se ha convertido en una herramienta para servir a otros.







