El sueño mundialista de México terminó en el Estadio Azteca. Después de ilusionar a toda una afición con una histórica victoria sobre Ecuador, el Tri cayó 3-2 ante Inglaterra en los octavos de final y quedó eliminado de la Copa del Mundo 2026. Fue un partido intenso, lleno de emociones y de oportunidades para ambos equipos, pero también uno que dejó un mensaje claro de parte del entrenador Javier Aguirre: “El responsable soy yo”.” Inglaterra golpeó primero con una brillante actuación de Jude Bellingham, autor de dos goles en la primera mitad, que puso contra las cuerdas. al conjunto mexicano.
Julián Quiñones acercó al Tri antes del descanso y devolvió la esperanza a un Azteca repleto, pero el inicio del complemento volvió a favorecer a los ingleses. La expulsión de Jarell Quansah al minuto 54 parecía abrir la puerta para la remontada mexicana; sin embargo, un penal convertido por Harry Kane amplió la ventaja inglesa a 3-1. Raúl Jiménez respondió también desde los once pasos para colocar el definitivo 3-2, pero el empate nunca llegó pese al constante asedio mexicano en los últimos minutos.
En la conferencia de prensa posterior al encuentro, Javier Aguirre evitó señalar a sus jugadores o al arbitraje y asumió completamente la derrota. El técnico reconoció que las decisiones tácticas fueron su responsabilidad y aseguró que el plantel dejó todo sobre la cancha. “Cuando se gana, ganan los jugadores; cuando se pierde, pierde el entrenador”, resumió el estratega, quien destacó el esfuerzo de un grupo que devolvió la ilusión a la afición mexicana durante el torneo.
Del otro lado, Inglaterra también sufrió más de lo esperado. La selección de Thomas Tuchel disputó gran parte del segundo tiempo. con diez hombres y terminó resistiendo los constantes ataques mexicanos. Al finalizar el encuentro, Harry Kane confesó que prácticamente perdió la voz por la intensidad con la que vivió el partido. El capitán inglés reconoció que el ambiente del Estadio Aztecafue uno de los más difíciles que ha experimentado en su carrera y elogió la entrega del conjunto mexicano. También señaló que, por momentos, sintió que varias decisiones arbitrales favorecen al equipo local debido a la enorme presión ejercida por la afición, aunque destacó que su selección supo mantener la concentración para conservar la ventaja. La eliminación deja sensaciones encontradas para México. El equipo rompió una racha de cuatro décadas sin ganar un partido de eliminación directa al vencer a Ecuador en la ronda anterior y mostró una identidad competitiva bajo el mando de Aguirre. Sin embargo, nuevamente el llamado “quinto partido” quedó fuera del alcance del fútbol mexicano.
Pese a la tristeza por la derrota, el técnico mexicano pidió valorar el crecimiento mostrado por jugadores como Gilberto Mora, Julián Quiñones y Mateo Chávez, quienes representan el relevo generacional de una selección que volverá a iniciar un proceso rumbo a la Copa del Mundo de 2030.







