Tras la elección de Donald Trump como el nuevo presidente de los Estados Unidos, el Superintendente Ryan Walters envió un memorándum a los padres y líderes escolares informando sobre posibles cambios en la educación, en los cuales declaró que la agencia federal ha secuestrado el sistema educativo utilizando el dinero de los contribuyentes para imponer políticas perjudiciales y controlar lo que se enseña en nuestras escuelas.
“Durante décadas, el Departamento de Educación de los Estados Unidos ha ampliado injustificadamente el poder del gobierno federal sobre la educación estadounidense, y ese exceso ha exprimido a las comunidades locales y a los padres fuera del control de sus propias escuelas”, señaló en el documento.
El memorándum describe cinco áreas que, según el superintendente, restaurarán la autoridad de los estados si se elimina el Departamento de Educación de Estados Unidos. Las cinco áreas son:
• Defender los derechos de los padres: Que los estados, recuperen el control para garantizar que las voces de los padres no solo sean escuchadas, sino también respetadas.
• Poner fin al adoctrinamiento social en las aulas: Poner fin a la promoción de los deportes de los niños y las niñas y la promoción de ideologías raciales y de género que dividen a la población.
• Proteger el patriotismo en el currículo educativo: Que los estados pueden asegurarse de que los estudiantes aprendan un plan de estudios patriótico que respete al país y honre la herencia compartida.
• Detener el impacto de la inmigración ilegal en las escuelas: Administrar los recursos para proteger las aulas y priorizar a sus comunidades.
• Bloquear la influencia extranjera en las escuelas: Evitar que se infiltren personas que cambien la manera de educar a los estudiantes con ideologías que no promuevan los valores estadounidenses.
Además, el Superintendente Walters dijo que está trabajando con Equipo Asesor de Educación el cual tendrá como función organizar las prioridades de las escuelas para que estén en consonancia con las políticas educativas de la administración Trump.
“Vamos a ser la punta de lanza en la implantación de la agenda del Presidente Trump. Se trata de garantizar que estamos totalmente alineados con el programa educativo más agresivo, exhaustivo y conservador que jamás haya visto el país”, señaló en una publicación en la plataforma digital “X”.
El superintendente Walters ha iniciado una búsqueda para identificar a líderes y legisladores educativos de todo Oklahoma que hayan demostrado su compromiso con la defensa de políticas de educación pública que defiendan los derechos de los padres, defiendan la libertad de elección en materia de educación, prioricen el éxito académico por sobre el adoctrinamiento social y minimicen la burocracia gubernamental derrochadora que sofoca el rendimiento académico de los estudiantes. Los miembros del comité se anunciarán en los próximos días.
De igual manera Walters ha dado a conocer que planea abrir una oficina dentro del Departamento de Educación de Oklahoma dedicada a la libertad religiosa con la misión de asegurar que los estudiantes y profesores puedan practicar libremente su religión.




