Monday – May 20, 2024

En el ojo del huracán 

El expresidente Donald Trump se declaró inocente este jueves los cargos penales federales derivados de sus planes para anular las elecciones de 2020, en un procedimiento de 27 minutos de duración en el que surgieron los primeros destellos de las tácticas de la defensa.

Fue la tercera ocasión en la que Trump fue procesado por cargos penales este año, y la audiencia marcó el debut público del equipo de abogados de la oficina del fiscal especial Jack Smith, quien dirigirá la acusación.

Posibles conflictos vinculados al cronograma del caso

En el caso de los documentos clasificados que también Smith presentó contra el expresidente (en junio), el equipo de Trump ha tratado de enlentecer el calendario de los procedimientos. Hubo indicios de una estrategia similar en la primera audiencia del caso de subversión electoral.

La mayor parte de la vista del jueves fue discreta y se ciñó al guión. Pero el tono se agudizó cuando el juez dijo que los fiscales debían presentar recomendaciones sobre la fecha y la duración del juicio en siete días, y que el equipo de Trump debía responder dentro de los siete días siguientes.

El abogado de Trump John Lauro dijo al juez que tendrían que examinar la cantidad de pruebas que recibirán del Gobierno —que, según dijo, podría ser “enorme”— antes de poder abordar esa cuestión.

“No hay duda en nuestra mente, su señoría, de que el señor Trump tiene derecho a un juicio justo y equitativo”, dijo Lauro, asintiendo tanto al derecho de Trump a un juicio rápido, así como su derecho al debido proceso.

El fiscal Thomas Windom adelantó que el abogado especial propondrá que este caso se desarrolle en un plazo normal según la Ley de Juicios Rápidos, que establece un límite de tiempo —a menos que se soliciten ciertas exenciones— para que los casos penales lleguen a juicio.

La jueza Tanya Chutkan tiene intención de fijar la fecha del juicio en una vista que se celebrará el 28 de agosto, según informó el jueves un magistrado. Antes del juicio, Chutkan puede tener que presidir disputas sobre si el caso debe ser desestimado debido a defectos legales, cuándo debe comenzar el juicio y qué pruebas pueden presentarse ante un jurado.

Trump puede argumentar que un juicio debe esperar hasta después de las elecciones de 2024, un argumento que su equipo legal planteó sin éxito en el caso de los documentos clasificados, y sus abogados también han adelantado esfuerzos para buscar un cambio de sede para el caso, con afirmaciones de que el jurado de Washington está políticamente sesgado contra el expresidente y favorito republicano de cara a 2024.

El calendario judicial y de campaña de Trump está cada vez más cargado

Es probable que se añadan más problemas legales a la pila que ya tiene el expresidente.

En Georgia, en las próximas semanas, se espera que la fiscal de distrito del condado de Fulton, Fani Willis, presente cargos en su investigación de subversión electoral y es posible que Trump sea acusado en ella.

Y luego está el otro caso de Smith que alega que Trump manejó mal documentos clasificados de su Casa Blanca y luego obstruyó la investigación sobre los materiales. El juicio de este caso está previsto para el próximo mes de mayo, y antes se celebrarán los procedimientos ordinarios previos al juicio (en los que Trump no está obligado a comparecer). También está el caso penal que los fiscales de Manhattan presentaron contra Trump por una trama de pagos de dinero por silencio en la campaña de 2016, cuyo juicio está previsto para marzo.

Además, se enfrenta a una serie de demandas civiles, incluida una segunda demanda por difamación interpuesta por E. Jean Carroll, así como la demanda por fraude civil del fiscal general de Nueva York contra su familia y sus empresas.

Este calendario judicial se superpone también a su calendario de campaña para 2024. El primer debate presidencial republicano, por ejemplo, es el 23 de agosto.

Aunque Trump no tendrá que comparecer ante el tribunal para las audiencias previas al juicio, es posible que intente hacerlo, si adopta la estrategia de convertir el caso de subversión electoral en un espectáculo. En declaraciones desde la pista del aeropuerto, Trump dijo bevemente que la acusación era política después de la audiencia del jueves, y habitualmente recauda fondos a partir de cada nuevo acontecimiento que le mete en mayores problemas legales.

Debut público de fiscales clave

Debutó públicamente el equipo de Smith que se encargará de la acusación de subversión electoral. (Algunos de los abogados del fiscal especial que dirigen el caso de los documentos clasificados participaron anteriormente en los procedimientos públicos derivados de la demanda que Trump presentó el año pasado impugnando el registro de Mar-a-Lago por parte del FBI).

El propio Smith asistió a la vista, al igual que en la primera comparecencia de Trump en el caso de los documentos clasificados en Florida. Mientras la sala esperaba el inicio de la vista, Smith y Trump se miraban de vez en cuando, (Smith miraba a Trump más a menudo de lo que Trump le miraba a él).

Windom, que se trasladó desde la oficina del fiscal de EE.UU. en Maryland para desempeñar un papel central en la investigación federal de subversión electoral, habló en nombre del gobierno el jueves. En la mesa de los fiscales también estaba Molly Gaston, exalumna de la sección de integridad pública de la fiscalía de Washington, que se ocupa de algunos de los casos políticamente más sensibles para el Departamento de Justicia.

Gaston fue fiscal principal en el caso de desacato al Congreso del año pasado contra el exasesor de Trump Steve Bannon, y también trabajó en los procesamientos de Rick Gates —un exayudante de la campaña de Trump— y Paul Manafort, presidente de la campaña de Trump en 2016. Gaston también estuvo presente en la sala el martes cuando el presidente del jurado investigador para la investigación de las elecciones de 2020 presentó la acusación contra Trump.

Los jueces han reconocido oblicuamente el papel que desempeñó el expresidente en incitar a la turba, al tiempo que relatan la visión directa que tuvieron de la violencia aquel día. Abogados defensores y fiscales han discutido sobre la parte de culpa que debe atribuírsele. Los agentes de la policía metropolitana y del Capitolio acuden con frecuencia al tribunal para testificar sobre los traumas físicos y psicológicos que sufrieron a causa de los disturbios. Y los acusados y sus familias, en sus peticiones de clemencia, también han invocado a Trump.

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Randy King

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