En esta temporada donde predominan las luces, los encuentros y los deseos de paz, existe también otra realidad que pocas veces se menciona: la de quienes viven la Navidad o días festivos desde el dolor, la ausencia o el desarraigo. La tanatóloga Yara Alvarado, con años de experiencia acompañando procesos de duelo en la comunidad latina, comparte las problemáticas que más han afectado a las familias en este año, así como el taller que ha creado para brindar consuelo y guía en uno de los momentos más sensibles del calendario.
Yara Alvarado explica que esta temporada las personas experimentan un sinfín de sentimientos, donde convergen pérdidas, miedo, separación familiar y crisis económica. Uno de los temas que más le han llegado a consulta en los últimos meses son los intentos de suicidio, especialmente en hombres, quienes según la especialista tienden a ser más reservados y a no expresar abiertamente sus emociones.
“Hay personas que no dan señales. Lo más grave es que algunos pasan del pensamiento a la acción sin avisar. A esto se suma la falta de comunicación en los hogares, el impacto del bullying en adolescentes, pérdidas económicas o fracasos laborales, y la presión emocional que viven muchas familias migrantes, separadas o viviendo incertidumbre legal. A nivel migratorio, el duelo tiene un peso especial. Las personas que regresan a sus países después de muchos años se enfrentan a realidades diferentes, vínculos que ya no son los mismos y, en ocasiones, incluso a la dolorosa sorpresa de que los ahorros enviados nunca se materializaron”, señaló la profesional, quien además incentiva a las personas a darle importancia a compartir sus emociones antes de llegar al límite “Habla y busca ayuda. La contención empieza reconociendo los pensamientos suicidas, compartiéndolos con alguien de confianza o acercándose a las líneas y asociaciones de apoyo disponibles. A veces no queremos preocupar a la familia, pero hablar es lo primero para evitar que un pensamiento se convierta en acción”, expresó Yara Alvarado, ante la pregunta de qué puede evitar que una persona llegue al suicidio.
Asimismo, la profesional recomienda que quienes rodean a una persona en riesgo se involucren, busquen información y acudan a consejería, ya que el núcleo familiar es fundamental en la prevención.
Consciente del peso emocional que puede tener las celebraciones del mes de noviembre y diciembre, Yara Alvarado realizará por segundo año consecutivo un taller tanatológico pensado para quienes enfrentan cualquier tipo de pérdida: muerte de un ser querido, separación familiar por causas migratorias, quiebre emocional, divorcio, enfermedades terminales o crisis económicas.
El taller lleva por nombre “Mi Primera Navidad en el Cielo”, un título que busca cambiar la perspectiva del dolor para imaginar cómo sería esta fecha desde la paz espiritual del ser amado.
“Nosotros sufrimos porque nos quedamos aquí, pero también hay consuelo al imaginar la primera Navidad de ese ser querido en el cielo, por tal razón, los objetivos del taller es acompañar el duelo en una fecha donde la ausencia se siente más fuerte, honrar la memoria a través de actividades simbólicas, fomentar resiliencia, transformando la tristeza en esperanza; crear comunidad con personas que viven procesos similares e integrar lo espiritual, incluyendo reflexiones y elementos navideños con sentido”, afirmó la Tanatóloga, quien enfatiza que no se fuerza a nadie a celebrar pero aconseja que si hay niños, las personas de duelo deben hacer un esfuerzo sobrehumano para no cargar a sus generaciones con un dolor no resuelto.
Si usted está interesado en ser parte del taller “Mi Primera Navidad en el Cielo”, puede registrarse llamando al 405-902-6967. El evento se llevará a cabo el 13 y 20 de diciembre, a las 11:00 de la mañana en el Western Tower, piso 7 (sala de juntas), ubicado en el 5350 S Western Ave, Oklahoma City, OK 73109.
Para quienes enfrentarán estas fiestas con tristeza, nostalgia o separación familiar, Alvarado envía un mensaje de aliento: “Trata de hacerlo más ligero. A lo mejor no puedes celebrar en grande, pero sí en comunión, en pequeño, con quienes tienes cerca. Y sobre todo acércate a Dios, porque solo Él puede dar esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Las cosas siguen. Las fechas llegan, aunque nosotros estemos tristes. No te obligues a celebrar, pero tampoco te quedes solo. Habla, busca ayuda”, aconsejó la tanatóloga Yara Alvarado.






