RESPUESTA: En medio del actual clima migratorio que se vive en Estados Unidos, una pregunta se repite cada vez con más frecuencia en redes sociales: ¿qué ocurre con los impuestos cuando una persona es deportada o decide salir del país de forma voluntaria? La duda aparece en distintos contextos. Padres que fueron removidos del país y dejaron a sus hijos en Estados Unidos. Personas que tenían un negocio propio al momento de salir. Trabajadores que recibían salario y de un momento a otro dejaron el país.
La pregunta es la misma: si ya no estoy en territorio estadounidense, ¿sigo teniendo obligaciones ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS)? Los expertos coinciden un punto central: haber salido del país no elimina necesariamente la obligación de declarar impuestos si la persona generó ingresos mientras vivía o trabajaba en Estados Unidos. Los inmigrantes que ya hayan salido pero estuvieron acá trabajando sí deben declarar impuestos. La explicación está en cómo funciona el sistema fiscal estadounidense. El IRS no determina la obligación de declarar según el estatus migratorio o la presencia física actual en el país, sino en función de los ingresos generados durante el año fiscal. Es decir, si una persona trabajó en Estados Unidos durante parte del año y luego salió —ya sea por deportación o por salida voluntaria— puede seguir teniendo que presentar una declaración. De acuerdo con especialistas en impuestos, cualquier persona que haya generado ingresos superiores a ciertos montos o haya recibido comprobantes de salario tiene responsabilidades similares a las de otros contribuyentes. Personas que hayan recibido una W-2, una 1099 o que hayan recibido ingresos de 500 dólares o más tienen la misma responsabilidad que todos los demás.
¿Si soy inmigrante indocumentado tengo que registrarme al Ejército para la guerra en Irán?
RESPUESTA: Con la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, una pregunta comienza a tomar fuerza: ¿Si soy inmigrante indocumentado, me pueden obligar a ir a la guerra en Irán?
Tras los ataques del 28 de febrero y el inicio de la “Operación Furia Épica”, la incertidumbre sobre el futuro de los jóvenes inmigrantes con documentos y sin ciudanía (indocumentados) es creciente. Pensar que solo los ciudadanos estadounidenses deben registrarse para un posible reclutamiento no es acertado. Y es que la ley dice esto: casi todos los hombres entre 18 y 25 años que residen en Estados Unidos deben inscribirse en el Servicio Selectivo. Esto incluye a:
– Residentes Permanentes (quienes tienen “Green Card”).
– Refugiados y asilados.
– Beneficiarios de DACA.
– Inmigrantes indocumentados.
Aunque también es importante señalar que registrarse no es lo mismo que enlistarse. Es únicamente poner tu nombre en una lista de “elegibles” en caso de una emergencia nacional que a pesar de la guerra en Irán aún no ocurre.
¿Qué dice el gobierno de Trump sobre un reclutamiento por guerra en Irán?
La tensión aumentó tras las recientes declaraciones de Karoline Leavitt, secretaria de Prensa de la Casa Blanca. En entrevista, y luego en conferencia de prensa el 10 de marzo. Leavi no descartó el reclutamiento de forma definitiva. Aunque afirmó que el servicio obligatorio “no es el plan actual”, subrayó que el presidente mantiene “todas las opciones sobre la mesa” para garantizar la victoria en el conflicto con Irán.
¿Qué pasa si soy inmigrante y no me registro?
Si eres inmigrante y no te registras en el Servicio Selectivo antes de cumplir los 26 años, las consecuencias pueden ser a largo plazo.
Y es que el Servicio de Inmigración (USCIS) considera que no registrarse muestra una falta de “buen carácter moral”, lo que puede causar que te nieguen la naturalización. Es decir, no hacerlo puede traer una pérdida de beneficios, lo que se traduce en que no podrás acceder a ciertos trabajos federales ni a becas estudiantiles del gobierno.







