Noviembre es el mes destinado a promover la educación en la prevención del cáncer del pulmón. Si bien es cierto las instituciones de salud están teniendo programas enfocados a este objetivo, no por ello el resto del año se debe olvidar esta enfermedad, que es la causa principal de muertes por cáncer en los Estados Unidos, representando 1 de cada 5 de todas las muertes por cáncer al año. (Cancer American Society)
El cáncer de pulmón se presenta principalmente en mayores de 65 años, eso NO elimina la posibilidad de que se desarrolle a edades más tempranas. “Cada año, más gente muere por cáncer de pulmón que por los cánceres de colon, seno y próstata combinados” (Cancer American Society) En general la posibilidad de que un hombre tenga riesgo de cáncer de pulmón es de 1 en 15, mientras que en la mujer es 1 en 17.
Como en la mayoría de las enfermedades, hay factores de riesgo que no se pueden modificar, y estos son entre otros, antecedentes familiares o personales de un cáncer de pulmón previo, la radiación anterior en el pulmón, contaminación ambiental.
En cambio, hay factores que pueden ser modificados como, la exposición al humo del tabaco, en cualquiera de sus formas ya sea al fumar, o ser fumador de segunda o tercera mano. La exposición al radón, según la agencia de protección ambiental el radón es la 2 causa principal de cáncer de pulmón en el país. La exposición al asbesto, o a agentes tóxicos como el arsénico, compuestos con níquel, cromo, gas mostaza, etc., etc. Tomar ciertos suplementos alimenticios como el betacaroteno si se es un fumador. También se citan factores que no están comprobados su riesgo pero que están presenten, como el fumar mariguana, cigarrillos electrónicos, talco en polvo.
Los síntomas más frecuentes son; tos que no cede, con esputo (flema) que se va tornando sanguinolento, dolor en el pecho, ronquera, pérdida del apetito y por consiguiente de peso, debilidad, cansancio, etc.
La detección temprana del cáncer de pulmón puede hacer diferencia en el pronóstico y el tratamiento; por lo cual se sugiere hacerse una evaluación personal de los factores de riesgo, con o sin síntomas presentes y acudir al profesional de salud para diagnóstico.
En primer lugar, se realizará un examen físico para evaluar la presencia de signos y síntomas, luego se accederá a la citología de esputo, radiografía, tomografía, biopsia, y rastreo general del cuerpo en busca de metástasis. Además, se está complementando la investigación con pruebas genéticas para hacer tratamientos específicos con resultados mucho más halagadores.
En general la prevención de este y otros cánceres se hace con un estilo de vida saludable, una dieta basada en vegetales, frutas, proteínas y carbohidratos, controlando las porciones y tratando de establecer un ritmo adecuado. Actividad Física regular de 30 a 1 hora al día, y fundamentalmente respetando las horas de sueño (6-8), ya que se necesitan procesos de reparación celular.
Además, recuerde que el evitar el humo del tabaco en cualquiera de sus formas puede hacer también la diferencia entre la salud y la enfermedad pulmonar.




