Sunday – September 6, 2026

Bondad… ¡Pero con acción!

La bondad se define como la cualidad de ser bueno, y es una característica propia de buenas personas. De igual manera la bondad es el auténtico símbolo de superioridad del ser humano; sin embargo, si no va acompañada de acción no sirve de nada.

Hoy en día todos conocemos a ese tipo de personas que dicen mucho y hacen poco, perfiles de nobles palabras y actos egoístas. En redes sociales abundan las personas que “defienden a los más vulnerables” o que hacen las cosas por el bien de los demás, pero en realidad en ocasiones solo suele ser el mismo ego, mas que la acción misma de ayudar al necesitado. El obtener la atención de los seguidores, en lugar de realmente contribuir con el bienestar de los demás. Con esto no digo que está mal subir fotos en redes sociales en el momento que estamos ayudando, pero en ocasiones es obvio que se hace con otra intensión. Empecemos pues a cambiar el mundo, a traducir en actos la auténtica nobleza de nuestro corazón.

Esta idea que a simple vista puede parecer una obviedad, encierra en sí misma un hecho evidente: son muchos los que practican un tipo de inmovilismo donde les basta creerse “buenas personas” para hallar así su propia y contradictoria satisfacción. Sin embargo, son incapaces de ver necesidades cercanas, hechos concretos que demandan de ese tipo de empatía elemental que no vemos tanto como desearíamos.

Alguien dijo una vez que para acabar con la maldad bastaría solo con que las personas buenas actuaran, con que hicieran algo. La bondad no es pues una entidad vacía, no es un comprimido que uno toma para ennoblecer el corazón y hacer después un donativo a una ONG, tampoco es una etiqueta de la que vanagloriarse ante los demás.

La bondad no es algo que uno elija, es algo que se siente y que nos impone la necesidad imperante de actuar, de dar respuesta, de atender y amparar, a pesar de que el resto del mundo no nos entienda o nos critique por ello. La bondad es, por tanto, un auténtico acto de heroísmo.

Somos conscientes de que este tema puede alzar cierta polémica. En primer lugar, serán muchos los que se pregunten que entendemos por buenas personas, que las hace diferente al resto y por qué suele decirse aquello de que son héroes anónimos, héroes silenciosos de los que nadie habla. Bien, es necesario aclarar que con la categorización de “buenos” no queremos decir que el resto de personas sean “malas”. No estamos estableciendo ninguna dicotomía.

Las bondades ante todo ausencia de egocentrismo. Si aislamos esta variable en nuestra ecuación tendremos un perfil comportamental donde habitan dimensiones como la empatía y la compasión.

Esta Navidad tenemos la oportunidad de practicar la bondad, de ayudar a quien necesita y luchar de la mano por las situaciones que afectan nuestra sociedad. Seamos bondadosos, pero con acción.

Comparte este artículo:

Picture of Randy King

Randy King

Artículos Relacionados