A sus 24 años, Ariana Reyes se ha convertido en un referente de talento, orgullo cultural y compromiso comunitario. Nacida en Atlanta, Georgia, pero con profundas raíces en Quetzaltenango, Guatemala, y una bella conexión con el estado de Oklahoma, esta joven representa a una generación que construye puentes entre su herencia y el presente en Estados Unidos; y es que en todo momento esta bella señorita resalta su amor por sus raíces y cultura.
Hija de Elizabeth De León de Sibilia y Mario Reyes de Edén, Ariana ha sabido combinar lo académico, lo profesional y lo cultural. Tras graduarse con una licenciatura en Psicología en la Universidad Central de Oklahoma (UCO, por sus siglas en inglés), y alcanzar un título como Esteticista en Francis Tuttle Technology Center. También se ha desempeñado como Asesora de Belleza de Prestigio en Ulta Beauty, donde pone en práctica sus conocimientos en cuidado de la piel y cosméticos, destacando también por su vocación de servicio al cliente y actualmente trabaja en la Agencia Latina de Desarrollo Comunitario (LCDA) en el programa de abuso de sustancias donde ayuda a diversas personas que enfrentan este problema de salud.

Más allá de lo profesional, Ariana mantiene vivo el vínculo con sus raíces guatemaltecas. El pipián y los tamales de papa, preparados con esmero por su madre en época navideña, ocupan un lugar especial en su corazón. La marimba, instrumento que aprendió a dominar en su etapa escolar, y la ciudad de Panajachel, en Sololá, también son símbolos de su identidad cultural.
“Todavía me falta mucho por descubrir sobre mi cultura, y por tal razón aprovecho cada oportunidad que tengo en los eventos locales, conversaciones con mis padres para aprender más sobre Guatemala. Me siento muy privilegiada en representar este bello país aquí en el estado de Oklahoma”, señaló Ariana Reyes, quien durante la entrevista también nos comentó que su fe es otro pilar fundamental y forma parte del ministerio de danza en la iglesia Centro de Celebración, donde ha cultivado disciplina, espiritualidad y liderazgo.

“Comencé a ir a la iglesia desde que tenía 10 años y fue cuando conocí que una manera de servir a Dios era a través del ministerio de danza, así que me comencé a participar ya que danzar es mi forma de expresar mi amor y mi agradecimiento a Dios por eso me encanta hacerlo en mi iglesia, y eso es lo que deseo seguir haciendo hasta mis piernas ya no puedan más”, afirmó Ariana Reyes.
Durante su etapa como Miss Guatemala Oklahoma, Ariana se comprometió con su comunidad o a otro nivel y logró recaudar fondos para apoyar a niños en necesidad dentro de la comunidad guatemalteca y participar en proyectos que fortalezcan la labor de su iglesia.
Con una mezcla de orgullo cultural, logros académicos y sensibilidad social, Ariana se perfila como una joven líder dispuesta a tender la mano a los demás. Su historia es testimonio de cómo la identidad y el servicio pueden ir de la mano, convirtiéndose en una inspiración para los guatemaltecos en Oklahoma y en cualquier rincón del mundo.

“A la próxima representante de este título quiero decirle que disfrute cada momento en cada evento que ella participe, y que pueda expresar su amor por la cultura de Guatemala ya que esta es una gran oportunidad de aprender y de dar a conocer nuestra esencia como guatemaltecos”, agregó Ariana Reyes, quien próximamente se despedirá de su reinado y entregará la corona y título de Miss Guatemala Oklahoma a una nueva persona, quien continuará con este hermoso legado de gracias, amor cultural, elegancia y alegría. Un momento simbólico que marca el cierre de una etapa y el inicio de otra llena de ilusión y esperanza, y el cual se llevará a cabo el domingo 7 de septiembre durante la celebración de la Independencia de Guatemala.






