Sábado, 17 Noviembre 2018
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Difícil Travesía

El famoso sueño americano en realidad no es como muchos piensan.

Para la mayoría de los inmigrantes que provienen especialmente de Centroamérica, el cruzar la frontera para entrar a los Estados Unidos es toda una odisea, inclusive hasta un viaje de vida o muerte.

De acuerdo a la Organización Internacional de Migraciones (OIM), el número de inmigrantes fallecidos por cruzar la frontera entre México y Estados Unidos en el 2017 fue de 412 personas. Expertos aseguran que muchos de estos fallecimientos al cruzar la frontera se deben a la exposición prolongada a un clima extremo (temperaturas superiores a los 40 grados centígrados).

Una inmigrante indocumentada del estado de Oklahoma, Victoria Núñez (nombre que usaremos durante la entrevista), comparte con nosotros su historia.

“Yo llegué de México en el 2003, y mi travesía fue un poco complicada porque como mujer, muchas cosas pasan por tu mente y piensas que te pasará lo peor. Me vine sola con la persona que me ayudó a cruzar la frontera, y pues yo tenía mucho miedo, pero igual lo hice; la razón fue porque vine huyendo del maltrato del papá de mis hijos y prácticamente me hizo huir y buscar otra forma de vida”, comentó Victoria.

Victoria (nombre no real) cuenta que el viaje en el “Tren de la Muerte”, fue de lo más tenebroso que ha experimentado.

“Yo al principio no sabía que era ese tren, pero la persona que me trajo, nos venía diciendo durante el viaje que nos teníamos que agarrar fuerte del tren porque iría a mucha velocidad. Pensaba muchas cosas mientras estaba arriba de este peligroso tren, como si me caía o que alguien detuviera el tren y no podría llegar a los Estados Unidos. En esos momentos solo lloraba y pedía a Dios que me ayudará”, aseguró Victoria, quien además comentó que lo más peligroso del Tren de la Muerte es que si no te agarras bien, la persona se cae y fácilmente puede ser arrollado.

Después de un camino difícil Victoria Núñez, cruzó la frontera y llegó a la ciudad de Fort Worth, Texas. Era su primeva vez en un país extranjero y comenta que sentía mucho miedo por un futuro incierto que estaba frente a ella.

“Cuando llegue, duré mucho tiempo traumatizada y al inicio me fue muy mal. No quería salir de casa por miedo a que inmigración me deportara”, expresó Victoria, quien manifiesta que la vida de un inmigrante indocumentado puede ser difícil y hasta a veces inexplicable para contar.

“Mi hermano me recibió en su hogar, estuve un año y medio sin trabajar… mi cuñada me asustaba y me desanimaba diciéndome que no me darían trabajo porque no tenía “papeles”. Fue un tiempo difícil, no quería arriesgarme a pedir trabajo. Un día una prima me animó y me dijo; ‘te vas a ir trabajar, aquí nadie te tiene que asustar’. Gracias a ella sentí confianza y seguridad”, comentó Victoria.

Luego de varios años de estar y trabajar en los Estados Unidos, nuevamente Victoria Núñez, sintió aquella ansiedad y miedo de que inmigración hiciera redadas en su trabajo y la deportaran. Pero comenta que mientras estuvo trabajando en una fábrica nunca le pasó nada.

Siendo una madre soltera, Victoria cuenta que no es fácil vivir con temor 24/7 todo el tiempo, pero que a veces es el riesgo que tienes que tomar para tener un poquito de calidad de vida. HVictoria reside en esta ciudad desde hace dos años y cada día se levanta de su cama y lucha muy duro para lograr tener una vida mejor para ella y sus hijos, sin embargo sigue siendo complicado.

“Tengo miedito, pero ahora es diferente, a veces pienso que no me darán trabajo por mi edad, siento que ya no me dan el mismo tipo de trabajo que me daban en años atrás. Cada día se vuelve más difícil”, comentó Victoria que el trabajo que le gusta más, es el de “housekeeping” en hoteles, pero por lo general piden muchos documentos, lo cual genera mayores obstáculos para que la contraten.

Victoria relata que en una ocasión estuvo muy cerca de estar frente a frente con “la migra”. “EEecuerdo que cuando vivía con mi cuñada y con mi hermano, salí sola un día con mi niña a una tienda Seven Eleven, y en ese momento me escribe un mensaje mi cuñada diciendo ¡“Vengase para la casa”! porque ahí anda inmigración, y le digo: ¿inmigración?… y resulta que si, inmigración andaba allí, pero gracias a Dios, tampoco paso nada”, contó Victoria.

A pesar de que se viven tiempos difíciles por las distintas declaraciones y leyes que desea imponer el presidente Donald Trump, Victoria asegura que nunca ha sufrido discriminación.

“No he sido discriminada, pero si me da temor, siempre lo he tenido. En Texas y aquí en Oklahoma, porque donde quiera que vayas hay gente que te discrimina por ser indocumentado o por tu forma de vestir, etc., en ocasiones te ven como si no valieras nada, pero la realidad es que son mas las personas que venimos a los Estados Unidos a hacer el trabajo que los que nacen aquí, no quieren realizar”, respondió Victoria.

Victoria dice que si en algún momento es deportada, teme que su esposo la busque para matarla.

“Si yo vuelvo a México, le diría a mis hijas que estén preparadas por si llegará a morir, porque de hecho fue por miedo al papá de ellas que huí de mi país… y esos recuerdos vienen a mi mente y no quiero volver a vivir lo mismo”, finalizó Victoria, quien todavía tiene a su padre en México.


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Visto 155 veces Modificado por última vez en Lunes, 29 Octubre 2018 13:01
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