Miércoles, 19 Junio 2019
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La Navidad jamás volverá a ser igual

La Navidad jamás volverá a ser igual Destacado

Diciembre un mes de nostalgia y que será difícil para muchos.

La navidad como ya todos sabemos siempre ha sido la época mas linda, alegre y familiar del año. En Venezuela es muy especial por sus detalles tradicionales como las fiestas y sus ricas comidas, en la que se encuentran el pan de jamón, la hallaca, el ponche de crema, etc. Sin embargo, desde que el difunto presidente Hugo Chávez tomó el poder en 1998 y ahora bajo su sucesor Nicolás Maduro, las navidades en el país gradualmente han perdido su esencia y no han vuelto a ser como solían.

La dura situación política, social, y económica que enfrenta el país han hecho difícil poder disfrutar de las navidades como solo los venezolanos lo sabemos hacer. Al mismo tiempo, muchos nos hemos visto forzados a dejar el país por un mejor futuro, lo que ha separado a las familias en los últimos años. A pesar de, los lindos momentos navideños juntos a los mas queridos siempre siguen siendo parte de un recuerdo en nuestras mentes con la esperanza de que vuelvan.

Tomo mi caso como ejemplo. Y es que todavía recuerdo las navidades de 1997. Era apenas un niño con solo 8 años. Esas navidades de 1997 en Maracaibo, recuerdo que fue la ultima vez que realmente estábamos toda la familia junta por última vez. Los tíos, tías, primos, hasta personas que no eran familia, pero eran tan cercanos como para llamarlas familia. Recuerdo los banquetes de comida, los intercambios de regalo, etc. Era definitivamente, mi mejor época del año.

Lamentablemente, todo cambió. En 1999 cuando ganó Chávez como presidente, fue el punto de inicio para que muchos integrantes de mi familia cuestionaran su permanencia en el país. Pocos meses luego de Chávez haber ganado, unas de mis tías junto a su esposo y sus hijos (mis primos) decidieron emigrar a los Estados Unidos. Esto para mi fue un golpe duro, ya que sentía un vacío al no ver toda la familia reunida en esta época como solíamos hacerlo.

No hace falta repasar sobre todo lo que ha sucedido en el país durante los últimos 17 años. Lo único que puedo resaltar, es el efecto dominó que causo la crisis, al marcharse uno, se fueron marchando mas y mas integrantes de la familia. Muchos se fueron para México, Ecuador, y distintas ciudades de USA. Pasaban las navidades y cada vez éramos menos para los 24 y 31 de diciembre. Los intercambios ya no eran como antes, las tradiciones de hacer hallacas, el pan de jamón, tortas navideñas, fueron pasando a segundo plano, convirtiéndose así en un época del año que ya no me apetecía. A veces hasta era un poco triste.

Fueron tantas las despedidas que inclusive llegaron afectar al núcleo de mi familia compuesta por mi hermana, mi hermano y mi mamá. Mi hermano Carlos, en 2011 decidió partir para Argentina y luego tres años mas tarde (2014) mi hermana Vanessa partió para Chile, y cuanto a mi por cuestiones del destino terminé en Oklahoma, dejando a nuestra madre sola en Venezuela. Esto definitivamente nunca lo vi venir pero sucedió. Era extraño al principio y confuso aceptar que el país terminó por separarnos a todos poco a poco sin nosotros querer. Había que entender que lo que fue una vez, una navidad junto a toda la familia jamás seria igual.

A pesar de la adversidades y distancias que hemos vivido muchas familias venezolanas en el exterior, todos añoramos poder volver al país y celebrar fiestas como la navidad. Luego de casi cuatro años sin ver a mi hermano y un año sin ver a mi mamá, tendré la alegría de volverlos a ver y poder compartir con ellos en estas navidades aquí en Estados Unidos. Tristemente mi hermana, a quien tampoco he visto en cuatro años no podrá acompañarnos, pero estoy seguro de que sucederá pronto.

Quiero terminar por decirles, que pase lo que pase, sea la situación que sea, lo más importante, es siempre mantenerse unidos y en contacto. Hacerse saber uno al otro que familia solo hay una. ¡Feliz Navidad!

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  • El valor de un padre

    El amor por sus hijas ha hecho que Martín Maldonado siga superando momentos difíciles.

    La historia del señor Martín Maldonado inició en la aldea de Chuicabal, Sibilia, Guatemala. Hijo de Marcelino Maldonado y Lucrecia De León (fallecida), quienes se dedicaban a la agricultura. Martín es el noveno de once hijos de este matrimonio. Desde muy pequeño fue enseñado por su padre a trabajar, ser honrado y humilde. A los 14 años de edad, el señor Martin Maldonado, decidió emigrar a los Estados Unidos, puesto que en su pueblo natal, la situación económica era difícil y quería emprender un nuevo camino para ayudar a sus padres de alguna u otra manera.

    “Mi padre siempre ha sido un hombre responsable y trabajador. Nuestra vida fue difícil, ya que somos 11 hermanos y había ocasiones en las cuales mi padre no podía darnos las cosas que queríamos. Pero en todo momento él siempre hizo su mayor esfuerzo para proveer alimento a nuestro hogar y sacarnos adelante”, señaló el señor Martín Maldonado, quien asegura que el ejemplo que su padre le dio, fue fundamental para que aprendiera el valor de la familia y la responsabilidad que debe tener un papá.

    “A los 17 años conocí al amor de mi vida, Clara J. De León Maldonado. Junto a ella formé una bella familia. Cuando tenía 19 años, nació mi primer y único hijo, el cual lamentablemente falleció a los 7 meses de edad debido a problemas cardíacos. Aunque fue un momento muy triste y quizás llegó el pensamiento de no querer más hijos, a los dos años del fallecimiento de nuestro primer bebé, Dios nos dio la bendición de tener a nuestra hija Jennifer y después tres niñas más. Amy, Deilin y Britney Maldonado”, comentó el señor Martín, quien añade que desde el primer momento que supo que sería papá, sintió mucha felicidad y a la vez una gran responsabilidad de mantener a su familia siempre unida.

    Después de enfrentar la pérdida de su hijo mayor y pasar por un tiempo de recuperación emotiva, una dura experiencia llegaría a la vida de Don Martín. Hace casi tres años, su amada esposa se despidió de él y de sus hijas, dejando un gran vacío en sus corazones y un futuro incierto. Tras el fallecimiento de la señora Clara J. De León, la familia Maldonado tendría que continuar su vida y enfrentarse a una amarga y dolorosa realidad.

    “Perder a mi esposa fue lo más triste que me ha pasado. Sentí que mi vida se derrumbaba y en ocasiones no tenía ganas de seguir viviendo. Pasé por depresión y me costaba aceptar que mi esposa ya no estaría a mi lado. Pero gracias a mi familia y amigos, quienes nunca dejaron de aconsejarme, pude salir adelante y ver por el bienestar de mis hijas. Trato de dar lo mejor como padre, ya que deseo que ellas logren cada meta que se propongan. Aunque quiero mencionar que no ha sido fácil, debido a que ahora tengo que hacer la labor de madre y padre, trabajo y formo parte de un grupo musical”, dijo emotivo Don Martin, quien aconseja a todas las personas que han perdido a sus parejas, que no se dejen vencer por la depresión o la tristeza sino que luchen para seguir adelante.

    “Mi papá es mi vida y ha sido fundamental para lograr mis sueños. Cada día puedo aprender cosas buenas de él, por ejemplo me enseña a ser humilde, amable y a que nunca permita que las cosas tristes o malas que lleguen a mi vida, me detengan. Creo que como hijos debemos valorar cada esfuerzo que ellos hacen por nosotros, ya que muchas cosas de las que tenemos el privilegio de hacer, es gracias a que ellos dejaron su país.

  • Apoyo Valioso

    Estudiantes de bajos recursos son beneficiados a través del centro de vestimenta de OCCC.

    El pasado 20 de mayo, la universidad de Oklahoma City Community College (OCCC) en conjunto con la organización sin fines de lucro, Sharing Tree, dio apertura a su proyecto “Clothes Closet” (Armario de Ropa en español), el cual consiste en un centro de vestimenta donada para los estudiantes que estén necesitados.
    El presidente de Oklahoma City Community College, Jerry Steward, es el propulsor de esta nueva iniciativa “Clothes Closet”, la cual busca seguir brindando oportunidades para todos los estudiantes, sin importar sus condiciones. Para el presidente Steward, entender las necesidades de los alumnos, sin duda es lo más importante para poder ayudarlos adecuadamente.

    “Nosotros sabemos que alrededor de un 60% de los estudiantes que dejan la universidad, las razones son, la falta de necesidades básicas como ropa, comida y dificultades financieras. Y es por esa razón que el año pasado abrimos el “Food Pantry” (Centro de Comida), para proveer comida gratis a los estudiantes. Este año hicimos algo similar y realizamos la apertura de “Armario de Ropa” para los estudiantes que no tienen los fondos necesarios para adquirir vestimenta”, comentó Jerry Steward.

    La ropa que es donada a este centro o cuarto de la universidad, es vestimenta que se encuentran en perfecto estado y son puestas ordenadamente dependiendo de la talla, para que, el estudiante que desea adquirir una prenda, lo pueda hacer fácil y cómodamente.

    “La asociación Sharing Tree (Organización sin fines de lucro), se encarga de lavar la vestimenta que ha sido donada en sus instalaciones, y posteriormente la trae a nosotros ya lista para ser exhibida en nuestro armario”, expresó Jerry Steward quien asegura que después de la apertura de este programa el pasado 20 de mayo, muchos estudiantes han hecho uso de los artículos.

    Para hacer posible estos proyectos, el presidente Jerry Steward considera que lo primero que se busca como objetivo principal es no generar gasto alguno tanto para los estudiantes como para la universidad. El propósito de estos centros es para que el estudiante salga siempre satisfecho.

    “Todos saben que la ropa es parte del presupuesto de cualquiera, así que, si nosotros podemos proveer vestimenta para nuestros estudiantes a ningún costo, es un gran beneficio para ellos y la institución”, manifestó el presidente de OCCC.

    La universidad Oklahoma City Community College no solo está en la búsqueda de ayudar siempre a sus estudiantes sino también de brindar oportunidades a todas y cada una de las distintas comunidades de alumnos que ingresan al colegio.

    “Los estudiantes internacionales son mas que bienvenidos aquí en OCCC, y realmente queremos que ellos elijan esta institución para su preparación académica. Esta es su casa y estén seguros que trataremos de ayudarlos en todo lo que nos sea posible”, aseguró Jerry Steward.

    Una de las comunidades más importante de OCC, es la comunidad hispana estudiantil, la cual sigue creciendo y cuenta con el apoyo absoluto del presidente, Jerry Steward.

    “Nosotros en Oklahoma City Community College, tenemos una relación especial con la comunidad hispana, no solo en el campus principal, pero también en el centro de Oklahoma City Community College Capitol Hill Center, ubicado en el corazón del Sur de la ciudad”, aseguró Jerry Steward.

    Independientemente del estatus migratorio, OCCC cree en su totalidad en la inclusión y diversidad en el campus y por tal razón cuenta con un equipo de trabajo bilingüe, puesto que si hubiera una persona que hable en español, ellos podrán ayudarla con cualquier duda.

    “Nosotros siempre haremos todo lo posible para conectar con la comunidad hispana y queremos incrementar nuestra población de estudiantes hispanos. De hecho varios de nuestros programas son ideales y realizados para ellos. Para quien esté escuchando este mensaje, por favor no duden en llamar a Oklahoma City Community College. Siempre estaremos haciendo todo lo que podamos para dar la bienvenida al público hispano, y de asegurarnos de que estudiantes indocumentados, también se sientan bienvenidos en el Oklahoma City Community College”, sentenció el presidente de OCCC, Jerry Steward.

    Taylor Warner, estudiante de relaciones públicas de OCCC, tuvo la oportunidad de apreciar el armario de ropa por primera vez desde su apertura, y compartió un poco de su experiencia en el campus y de esta nueva iniciativa.

    “Amo ser estudiante de OCCC, pienso que las oportunidades que tenemos aquí son fenomenales, creo que las opciones que brindan son más accesibles para todos, y esto lo hace un campus más diverso”, comentó la simpática estudiante.

    Para Taylor, la intención de llegar y ayudar a otras comunidades que se encuentran en necesidad es lo más importante y OCCC lo está logrando con el “Centro de Comida” y el “Armario de Ropa”.

    “Considero que OCCC está logrando la inclusión de otras comunidades estudiantiles través de estas iniciativas, y eso es importante porque de esta manera ayudan a personas de diferentes estilos de vida, ofreciéndoles lo que les hace falta y necesitan”, señaló Taylor Warner.
    El armario de ropa de OCCC se encuentra ubicado en el Centro de Ciencias Sociales en la sala 1H12, en el campus principal de OCCC y está abierto los lunes de 10 a.m. a 2 p.m. y de 5 p.m. a 7 p.m., así como los jueves de 10 a.m. a 2 p.m. Los estudiantes pueden visitar el armario una vez por semana y cualquier alumno de OCCC que presente su identificación actual de estudiante, puede ser beneficiado con vestimenta.

    Cabe mencionar que, el armario de ropa OCCC acepta donaciones, las cuales deberán ser ropa y zapatos de uso suave. Las donaciones se pueden dejar en la Oficina de recreación y acondicionamiento físico, ubicada en el centro de bienestar. Para más información llame al 405-682-7860. Cualquier persona interesada en ser voluntario puede comunicarse con Patricia Ross al 405-682-1611 ext. 7442 o Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..">Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

  • Festival Familiar

    Iglesia del Sagrado Corazón celebra su festival anual.

    Una serie de celebraciones y actividades familiares se han venido realizando desde hace varios días en la Iglesia del Sagrado Corazón, la cual se encuentra ubicada en el Sur de Oklahoma City, donde cientos de hispanos llegan cada semana para recibir un mensaje positivo y compartir con la familia un tiempo de fraternidad.

    El pasado 9 de junio, la Parroquia del Sagrado Corazón, bajo la dirección de Guadalupe Rivera, Victoria Sandoval y el Párroco Gilberto Moya, realizaron nuevamente un lindo festival el cual fue un éxito gracias al apoyo y la participación de muchísimos miembros de la Iglesia, quienes desde muy temprano se daban cita en las instalaciones de la parroquia.

    El Festival empezó desde las 10:00 de la mañana y terminó a las 10:00 de la noche. Entre las diversas participaciones que los asistentes pudieron disfrutar durante este activo día, fueron: Matachines San Isidro, Matachines Sagrada Familia, el grupo musical Escalantes del Norte, Grupo Dueto de Tres, La Onda Kaliente, Son del Norte, Grupo Folklórico Norahua y el gran cierre de la noche estuvo a cargo del Grupo Generación.

    Además durante la realización del festival, se llevó a cabo rifas y sorteos. Al finalizar el evento, el Párroco Gilberto Moya, agradeció la colaboración de todos las personas que hicieron posible la celebración, puesto que todo este tipo de actividades se hacen en beneficio de las familias hispanas de Oklahoma City.

    Fotografía:Victor Villar (405)204-3615

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