Sábado, 22 Septiembre 2018
BREAKING NEWS
El amor todo lo puede

El amor todo lo puede Destacado

Gilma Ramjak Peñalba, una mamá que superó los obstáculos y se levantó por amor a sus hijas.

Dicen que el ser mamá es uno de los mejores trabajos del mundo, y aunque no es remunerado económicamente, muchas mujeres que se dedican a este oficio, señalan que la sonrisa de sus hijos, estar siempre a su lado y verlos crecer, es el mejor pago que pueden recibir.

De igual manera Gilma Ramjak Peñalba, comparte este sentimiento de ser mamá. Ella es oriunda de Panamá, madre soltera de dos hermosas y talentosas hijas, Aschley (su hija mayor) y Amber Ramjak. La relación que ellas mantienen, va mas allá de madre a hija. Gilma asegura que también son mejores amigas, cómplices y que siempre hablan con la verdad, independientemente la situación que enfrenten.

“Desde que me casé, siempre tuve el deseo de ser mamá. Lamentablemente en aquel tiempo no podía tener hijos, la verdad no se a que se debía. Fui al doctor, pero me comentó que todo estaba bien. Fue algo complicado, ya que anhelaba con toda mi alma ser mamá. Pasó el tiempo y gracias a Dios, me di cuenta que estaba embarazada, aunque mi embarazo fue de alto riesgo. Antes de que naciera mi primer hija, estuve hospitalizada seis veces. Por eso siempre digo que Aschley es un milagro de Dios. Cuando la vi en mis brazos, tan pequeña, sabía que mi vida no sería la misma y que haría lo posible por darle todo mi amor”, compartió la señora Gilma Ramjak.

Gilma Ramjak Peñalba, comenzaba a sentirse completa, estaba logrando todos sus objetivos, tenía un trabajo que disfrutaba y una familia que amaba. Pero tristemente Gilma enfrentaría uno de los momentos más difíciles.

En el año 1995, comienza a trabajar como asistente de maestra en las escuelas públicas de Oklahoma. En el año 2000 cuando nació su segunda hija, decide retirarse de su trabajo para dedicarse al cuidado de las pequeñas Aschley y Amber; y al mismo tiempo abre una guardería en su casa. Todo iba bien, hasta el año 2004;  se divorcia y todo empieza a cambiar. Ahora tendría que poner mas esfuerzo y seguir adelante sola con sus dos hijas.

“Estuve casada por muchos años con el padre de mis hijas, pero ciertas situaciones me llevaron a divorciarme. Fue un momento triste. Yo tenía un castillo hermoso, pero ese castillo de un día para otro se derrumbó. Sufrí, lloré y pensé que no superaría ese dolor, pero al final me sequé las lágrimas, y por mis hijas me levanté y seguí adelante. Ellas fueron mi razón y el motivo para continuar”, confesó.

Poco a poco Gilma logró salir de la situación tan difícil que enfrentaba. Continuó su trabajo en la guardería que había iniciado en el año 2000. El cuidar de sus hijas y otros niños la ayudó. También comenzó a hacer donaciones a organizaciones y ayudar al prójimo, dar regalos al necesitado en tiempo de navidad y convivir con personas que no tienen hogar.

“La vida me puso obstáculos y cosas tristes, pero nunca me di por vencida; me di cuenta que al final de todo lo malo, había una luz que me daría la salida. Esa luz fueron mis hijas. Como madre, siempre traté de que mis hijas estuvieran haciendo cosas positivas y estaba al pendiente ayudándolas y aconsejándolas”, mencionó Gilma, quien además asegura que el Día de las Madres, lo disfruta con sus hijas en la iglesia y posteriormente van a cenar a un restaurante.

“Yo y mis hijas, somos como los tres mosqueteros. Siempre nos ayudamos mutuamente. Hemos llorado, sufrido, reído y disfrutado, pero siempre juntas. Si yo pudiera dar un consejo a las mamás, les diría que desde el principio que sepan que tienen en su vientre un bebé; ámenlo y cuando lo tengan en sus manos, siempre prométanse luchar por ellos, sin importar las situaciones”, señaló.  

Artículos relacionados (por etiqueta)

  • Pequeño superhéroe

    Alexander Flores de cuatro años de edad, salva la vida de su madre.

    La hermosa y contagiosa sonrisa del pequeño Alexander Flores, enmarca la inocencia, ternura y el cariño por su familia. Para él no hay momento que sea más valioso que el estar compartiendo con sus seres amados. Este jovencito de tan solo cuatro años, logró algo que dejará marcada para siempre, la vida de su madre Laura Godínez, su padre Nicolás Flores y su hermano mayor Nicolás.

    El 31 de agosto cerca de las 3:00 de la madrugada, Alexander dormía junto a su mamá, de repente algo hizo que el pequeño despertara y comenzara a hablarle, lamentablemente la señora Laura Godínez no pudo reaccionar, ya que padece de diabetes tipo uno y estaba teniendo una recaída debido a esa enfermedad. Al observar que su madre no despertaba, Alexander fue en búsqueda de su padre, quien se encontraba en la otra recámara con su hijo mayor. “Papi, mami won't wake up(no despierta)”, expresó el menor.

    “La verdad que fue algo inesperado. Cuando escuché a mi hijo, corrí de inmediato a la recámara donde se encontraba mi esposa y traté de buscar algo que la pudiera despertar, pero los nervios y la ansiedad eran demasiados, así que lo único que pude hacer, es llamar a emergencias, quienes llegaron en menos de tres minutos y estabilizaron a mi esposa”, señaló don Nicolás Flores, agradecido que esta situación no pasó a mayores.

    “Yo sentía como mi hijo tocaba mi cara y me decía gritando si estaba bien. Mi esposo comenta que le dijo que hablara al 911, ya que a él le fascinan los bomberos, policías y todo eso, por esa razón él sabe a donde llamar en caso de una emergencia. Creo que si no hubiera sido porque mi hijo se dio cuenta de lo que me pasaba, quizás estaría muerta”, dijo entre lágrimas la señora Laura, al recordar lo sucedido.

    Alexander Flores, es un niño muy simpático, sociable, inteligente y amoroso. Él asiste a la escuela Rockwood Elementary, y asegura que cuando sea grande le gustaría ser bombero o policía, porque ayudan a las personas.

    El día 17 de septiembre el pequeño Alexander, recibió una sorpresa por parte de su escuela, el departamento de escuelas públicas y el departamento de bomberos. Durante ese día se realizó una pequeña ceremonia de reconocimientos a algunos alumnos y además se reconoció frente a todos, el valor que Alexander tuvo al ver a su madre enferma. El departamento de bomberos agradeció su valiente gesto con un regalo y una medalla muy especial llamada “Challenge Coin”, presentada por su sobresaliente servicio. Así mismo Alexander, sus compañeros de clase y su hermano Nicolás, tuvieron la oportunidad de conocer el camión de bomberos.

    “Nos sentimos muy agradecidos con las escuelas públicas de Oklahoma y el departamento de bomberos por darle el reconocimiento a mi hijo. También quiero dar un agradecimiento especial al sargento Miguel Baez, ya que él, fue fundamental para que esto sucediera y obviamente a Dios, quien todavía nos tiene unidos como familia”, compartió el señor Nicolás Flores.

    Al preguntarles el porqué creen que es importante reconocer a los niños que hacen algún tipo de labor social o logran marcar la vida de otras personas. Los padres de Alexander expresaron: “Creo que a todos los niños que hacen algún tipo de acto heroico, merecen ser reconocidos, son cosas que ellos nunca olvidarán y eso hace que sigan creciendo y el día de mañana sean buenas personas que ayudarán a su comunidad”.

  • Poder Femenino

    A pesar de las adversidades logra terminar su carrera de técnico mecánico en aviación.

    Aquellos trabajos que en un tiempo atrás solo eran para hombres, hoy ya no lo son y para muestra de ello, es la historia de la señora Shirley Z. Meek, originaria de Bogotá, Colombia, y quien recientemente se graduó de técnico mecánico en aviación, en la escuela Metro Technology Center.
     
    Shirley emigró a los Estados Unidos hace 23 años, pero lleva tan solo 3 años residiendo en el estado de Oklahoma. El haber logrado graduarse como técnico mecánico de aviación es un sueño cumplido. Asegura que al principio quería terminar la carrera de ingeniería en ciencias, la cual comenzó hace algunos años, pero las ocupaciones y algunas situaciones lo impidieron, así que solo estudió dos años de carrera, pero logró obtener un bachillerato en consejería clínica.  
     
    “Fueron 18 meses intensos, llenos de obstáculos, pero al final lo logré. Me llamó la atención la carrera porque siempre tenía en mente terminar mis estudios de ingeniería, pero nunca pude. Este programa me dio la oportunidad de estar en el lugar donde siempre había querido. Cerca de aviones y poder innovar. Además que me gusta mucho la mecánica. Arreglar todo, me fascina.”, señaló emocionada la recién graduada de Metro Technology Centers.
     
    Shirley Z. Meek, es casada,  madre de 5 hijos y durante su tiempo estudiando tuvo que trabajar, algo que hizo todavía más complicada la carrera. Afirma que, cuando ingresó a las clases eran aproximadamente 35 alumnos y que nada más se graduaron 12 estudiantes y solo ella como mujer.

    “Tenía el tiempo reducido, fue difícil, ya que había días que solo dormía cuatro horas. Cuando escuché mi nombre durante la ceremonia de graduación, me sentí muy contenta ,porque los sacrificios dieron su fruto. Sobretodo por mis hijos, porque a la vez estoy dando un ejemplo de superación. A través de mi logro, mirarán que todo es posible si tienes  disciplina”, mencionó conmovida al ver a sus hijos felices de que ella haya logrado graduarse.

    Shirley Z. Meek, dice que entre sus planes, desea sacar su licencia como piloto de aviones y obviamente encontrar pronto un trabajo, donde pueda demostrar todo lo que aprendió.

    “En la vida enfrentaremos muchas adversidades, especialmente si eligen estudiar alguna carrera como ésta, o donde se cree muchas veces que solo los hombres pueden dedicarse a ciertas profesiones. Como mujer todavía te enfrentarás al machismo, pero no debes darte por vencida, debes seguir enfocada en tus metas y pensar en tu familia, hijos y en lo que lograrás al terminar”, finalizó la señora Shirley Z. Meek.

  • ¡El deporte más hermoso del mundo!

    El fútbol no solo es considerado uno de los deportes más populares en el planeta, también es uno de los deportes que más une a las personas sin importar la raza, estatus o discapacidad.

    Lisa Miley, maestra de educación especial, y ex entrenadora de fútbol en categorías menores, es la directora de este admirable y maravilloso programa. Su pasión por el fútbol no solo la ha llevado a disfrutar de este deporte, sino también devolver a la comunidad con su experiencia.

    “Amo el fútbol, jugué desde muy pequeña y también cuando asistí a la Universidad de Oklahoma. Desde ese entonces siempre me ha encantado”, comentó Lisa.

    Lisa quien fue entrenadora por años del Club de Fútbol de Edmond, fue en aquel tiempo ofrecida para ser entrenadora de fútbol para niños especiales. Esta propuesta significaba para Lisa la oportunidad de dar algo importante a la comunidad.

    “Lo hice al principio por un tiempo y estaba muy feliz en hacerlo, pero sin embargo sentí que no recibía el apoyo necesario y tuve que parar. Luego mas tarde, los organizadores me volvieron a preguntar y les dije que SI, pero siempre y cuando recibiera el sustento que los niños necesitan”, expresó Lisa quien además asegura que este tipo de programa toma mucho esfuerzo y dedicación. El programa de Top Soccer bajo la dirección de Lisa ya lleva 8 años.

    El programa Top Soccer ha permitido a los niños tener una experiencia distinta y con mucha diversión a pesar de las distintas condiciones que estos padecen. Algunos de estos chiquillos poseen autismo, síndrome de Down, o alguna discapacidad física. Para Lisa, el éxito del programa se debe al modelo implementado, el cual consiste en incluir a personas de las distintas comunidades para que entrenen a los niños.

    “En vez de tener a los padres entrenando a sus hijos, nuestro modelo se basa en tener voluntarios que sirvan de entrenadores, esto les permite a los familiares presenciar y disfrutar de sus hijos al practicar”, comentó Lisa quien con su experiencia en educación especial, orienta a los entrenadores como se debe tratar a niños con estas necesidades.

    Rose Trigg, madre de Joseph de 12 años quien padece de autismo, se incorporó al programa la pasada primavera, y para ella ha sido una experiencia muy bonita con tan solo poder ver a su hijo aprender cosas de fútbol cada domingo y la disciplina que el mismo Joseph ha desarrollado.

    “Vi a Joseph hacer cosas que él no solía hacer, como correr con la pelota, patearla, él le ponía mucho esfuerzo, y verdaderamente era impresionante y emocionante, ya que eran cosas que no hacia en casa”, expresó Rose muy emocionada der ver como Joseph mejoró no solo en Top Soccer sino también en sus terapias.

    Para Rose que, existan este tipo de programas que ayuden a su hijo y a otros, son muy importantes dentro de una comunidad.

    “Yo pienso que este programa es genial, no solo para Joseph, pero para todos aquellos niños de la comunidad… por lo general a veces los niños se sienten que no son parte de un grupo, o aceptados, inclusive hasta los niños que no tienen discapacidades. El poder estar en lugar donde los niños son aceptados, son parte de un grupo, estimulados, y en donde su espíritu y alma se están llenando de cosas alegres. Es una oportunidad maravillosa”, aseguró Rose.

    Para registrarse como entrenador de estos chiquillos y ser parte de esta gran organización Top Soccer en Edmond, usted puede ingresar a www.gotsport.com y llenar el formulario de verificación de antecedentes o contactar a Lisa Miley a través del correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..">Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Suscríbase gratis

Reciba mensualmente nuestro boletín por correo. Puede cancelar en cualquier momento