Lunes, 24 Junio 2019
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Jueves, 08 Noviembre 2018 09:18

La Varicela

La varicela es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la varicela zoster. Es muy contagiosa y se caracteriza por una erupción vesicular, que produce mucha comezón. Se trasmite a través de minúsculas gotas de líquido vesicular o las secreciones del aparato respiratorio, que son transportadas por el aire cuando el paciente toce o estornuda. Se puede también contaminar  al tocar objetos que han sido previamente infectados.

Es una enfermedad que se presenta mayormente en la niñez, aunque puede también afectar a jóvenes, adultos y ancianos siendo en estos casos mucho más grave.

Los factores de riesgo de enfermarse de varicela entre otros son: no haberse enfermado antes, no haber recibido  la vacuna, trabajar en áreas de afluencia pública, especialmente de niños, o vivir rodeado de ellos. Además estar con el sistema inmunológico deprimido ya sea por VIH o  cáncer; así como por tratamientos como la quimioterapia, medicamentos antiinflamatorios tipo esteroides, etc. Las personas que se vacunaron o sufrieron la enfermedad son inmunes a ella, o en el caso que se contagien nuevamente la enfermedad se presenta en forma leve.

Los síntomas se manifiestan entre 10 a 21 días después del contagio. Se caracterizan por cansancio, fiebre, dolor de cabeza, malestar general, falta de apetito. Luego de 4 a 7 días aparece la erupción iniciándose como pequeños abultamientos rosados, que se convierten en ampollas llenas de líquido seroso amarillento,  que producen mucha comezón, estas se rompen formando costras, que se desprenden y desaparecen aproximadamente en dos semanas. Las lesiones aparecen en todo el cuerpo, especialmente en el tronco y cuero cabelludo.

En casos graves las manchas se extienden por las extremidades y el rostro. Además, pueden aparecer llagas en la boca, los párpados, el recto, la vagina y las vías respiratorias. Las complicaciones que pueden ir desde infecciones bacterianas de la piel, deshidratación, problemas respiratorios inflamación del cerebro, etc.
La mejor forma de evitar la enfermedad es a través de la vacunación, la misma que puede administrase a niños a partir de los 12 meses de edad  hasta adultos. Algunas condiciones médicas como enfermos de Sida, inmunosuprimidos, mujeres embarazadas, personas que tienen alergia a los componentes de la vacuna, no deben vacunarse  o necesitan consultar con los responsables de su cuidado médico.

El objetivo de la vacuna es evitar la propagación de la enfermedad, sus complicaciones y la reinfección posterior en forma de herpes zoster.

Muchas veces los padres tienen algunas dudas sobre la eficacia y seguridad de la vacuna. Los expertos han demostrado que la vacuna es segura y eficaz. La administración en algunos casos puede producir febrícula, enrojecimiento e hinchazón en el área de la inyección, que se resuelve pronto.

El médico suele reconocer fácilmente la varicela porque la erupción y los síntomas son característicos. Sólo en contados casos es necesario realizar una medición de los valores de anticuerpos en la sangre e identificar el virus en el laboratorio.

El tratamiento de la varicela es sintomático, se usan analgésicos  que no contengan aspirina, para aliviar los síntomas. En casos especiales el médico puede recurrir a los antivirales.

Recuerde prevenir es mejor que enfermar. Vacúnese.

Publicado en Salud
Jueves, 14 Septiembre 2017 09:45

¿Debemos los Adultos Vacunarnos?

La tasa de vacunación entre adultos es la más baja en el país; el número de muertes a causa de enfermedades prevenibles con inmunización es alta; especialmente en pacientes con enfermedades crónicas.

Las vacunas son preparaciones destinadas a generar inmunidad contra una enfermedad determinada mediante la producción de anticuerpos (OMS); es decir, hacer que nuestro organismo genere defensas frente a las agresiones de agentes externos como por ejemplo virus y bacterias causantes de enfermedades.

Las vacunas actúan exponiendo al cuerpo a una cantidad mínima y segura de virus y bacterias debilitados o destruidos, para que nuestro sistema de defensa los reconozca y los destruya. Como resultado de esto usted no enfermará o la enfermedad será muy leve. Las vacunas son efectivas, sin embargo, algunas es necesario con el tiempo reforzar las dosis.

Tanto niños como adultos a diferentes edades debemos vacunarnos para protegernos de enfermedades y contagiar a otras personas, produciendo las temibles epidemias que ponen en riesgo la salud de la población en general.

Al vacunarnos, protegemos nuestra salud y la salud de la población de nuestro alrededor, ya que algunas enfermedades pueden causar complicaciones serias y en ocasiones la muerte. En la actualidad hay vacunas muy seguras como las biosintéticas que contienen sustancias artificiales que son semejantes a las proteínas de virus y bacterias y que determinan inmunidad sin riesgo.

Aunque usted se haya vacunado a una edad más temprana, la protección de algunas vacunas puede desaparecer con el tiempo o los virus o bacterias contra los que las vacunas lo protegen cambian, por lo cual su resistencia no es tan fuerte. A medida que usted envejece, puede que también esté en riesgo de contraer enfermedades prevenibles con vacunas debido a su edad, trabajo, pasatiempos, viajes o afecciones.

Los adultos deben haber completado y recibido los refuerzos necesarios para tétanos difteria y tosferina, sarampión paperas y rubeola y la vacuna para el virus del papiloma humano. La vacuna contra la gripe se la debe administrar en forma anual, debido a la naturaleza cambiante de los virus.

Además debe recibir la vacuna para el virus de la varicela zoster (culebrilla) a partir de los 60 años. Pacientes con enfermedades crónicas y con el sistema de defensa bajo o debilitado deben hablar con su médico familiar para ponerse al día sobre las vacunas, especialmente si a usted le gusta viajar, cada lugar exige haber sido vacunado para problemas propios de la región como el caso de la fiebre amarilla. La inmunización es la clave para detener las enfermedades infecciosas, recuerde que la prevención es la base de la buena salud.

Publicado en Salud

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