Miércoles, 18 Octubre 2017
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Rincón del Pastor (49)

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Deseos en la noche

Jueves, 09 Febrero 2017 20:30 Escrito por

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos”. Isaías 26:34

Estaba acostado de espaldas, ambas manos bajo la cabeza haciendo de almohada, y la vista fija en el techo. Las sienes le palpitaban, el corazón le latía con angustia, las lágrimas pugnaban por salir y correr por las mejillas. Los ojos avizorantes, miraban más allá del techo: más bien procuraban penetrar el oscuro velo de lo ignorado, de lo desconocido.
Su mente trabajaba frenéticamente. Extraía las ideas del fondo del alma, las pesaba, las estudiaba, las tejía y entretejía, enredaba la madeja y la volvía a desenredar, siempre con la misma obsesión frenética: llegar a poseer aquello que deseaba más que nada en el mundo; aquello en lo cual la vida se le hacía imposible; aquello que en el juego de tenerlo, o no tenerlo, se le iba consumiendo la existencia.
¿Era este un hombre?. No, eran tres hombres. Tres hombres, con la misma ansiedad, pero, con tres motivos distintos. Uno de ellos era un enfermo en un hospital. Ansiaba la salud. Mañana será operado. Sufría de cáncer. Mañana le dirían, “todo ha salido bien, no se aflija”; o le dirían: “lo siento amigo, su cáncer es inoperable”.
El otro es un preso en el calabozo. Está preso por luchar por la libertad, que no tienen miles de sus compatriotas. La libertad que ha perdido él. El tercero es un amante, un joven cuyo corazón arde en llamas de pasión por una joven adorada. Ella es rica y ha sido dada a otro. El, sufre y llora por ese amor imposible.
También Isaías, este hombre de Dios, profeta y literato, escribe con pluma de fuego: “Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mi, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia”.
Este hombre no busca justamente la salud; tampoco busca la libertad; tampoco la mujer amada. El profeta busca especialmente conocer a Dios, encontrarse con El, hallar la joya más preciada y la bendición más grande y la conquista suprema: CONOCER A DIOS. Porque el que llega a Dios, ha llegado a todo donde conviene llegar. Amigo mío: ¿Qué es lo que busca usted en los desvelos de la noche? ¿La salud que le falta? ¿La libertad que no tiene? ¿La hermosa que le es esquiva? ¿0 busca a Cristo? Si busca a CRISTO, él también le está buscando a usted. Invoque Su nombre, y él vendrá a usted.

ORACION: De todas las cosas, Tú Señor, eres la más preciosa. Durante este día, quiero buscarte y amarte con todo tni corazón...

Seguridad en cada día

Jueves, 02 Febrero 2017 16:42 Escrito por

Cada quien vive su vida desde un ángulo de pensamiento y de una actitud de espíritu, o somos creyentes o somos ecépticos; o mostramos una actitud positiva o una actitud negativa con respecto a lo que acontece. Saber que hay una Providencia, que es el gobierno sabio y benévolo de Dios en toda su creación, es colocarse uno en terreno firme y sacarle el mayor provecho a la vida.

A lo largo de la historia ha habido hombres y mujeres que han sido fieles creyentes en Dios, quienes gozosamente se han sometido a la santa voluntad divina y dan testimonio de que el bien y la misericordia de Dios les acompañan todos los dias de su vida. Una de tales personas fue David, el joven que siempre dependió del Ser supremo. La fe profunda de su corazón lo hacía ver aun detrás de los reveses de la vida, la mano protectora de Dios. En fin de cuentas, todo le resultaba bien. Y él lo atribuía a la misericordia, el amor inmerecido de Dios. David sabía que en el hombre no hay méritos propios, y que es por un acto de misericordia divina que el hombre vive y sobrevive.

Pero, lo importante es que usted, viva una vida así. ¿,Se queja, se lamenta usted de todo? ¿,Se siente inclinado a la desesperación? ¿Ha pensado en el suicidio como la única puerta de escape? Déjeme ponerle una inyección de ánimo. Las cosas no son tan sombrías como usted las ve. No es cierto que se le hayan cerrado todas las puertas. Puede haber fracasos, pero el triunfo definitivo sigue siendo una posibilidad, una esperanza. El bien y la misericordia están al alcance de su mano.

Pablo, escribió la siguiente declaración: “Y sabemos que a los que aman a Dios. todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” El bien no siempre está en lo que acontece, sino en la finalidad que se alcanza por lo que acontece. Los acontecimientos son el camino; el bien es el destino.

El secreto de una vida feliz, a pesar de todo, es Jesucristo reinando en el trono del corazón, manejando el timón de la vida. Usted debe establecer una relación personal con el Señor Jesucristo. ¿,Cómo? Mediante la fe en El. Haga usted una entrega total de su vida a El; póngase en sus divinas manos. Y entonces el alivio vendrá. El dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” El bien y la misericordia serán sus compañeras inseparables. Pruébelo, ahora mismo.

El mundo de las palabras

Jueves, 26 Enero 2017 16:22 Escrito por

“Jehová destruirá todos los labios lisonjeros, y la lengua que habla jactansiosamente; a los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos; nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros? ... Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces”.  Salmo 12:

Vivimos en un mundo lleno de palabras. Cada año salen de las prensas millones de libros, todos ellos llenos de palabras. Cada día salen al aire miles y miles de programas de radio y televisión, todos ellos con enorme acopio de palabras. Cada día en el mercado, en las fábricas, en las oficinas, en las escuelas, en las casas, la humanidad hace uso del don de la palabra. En cientos de idiomas, por todo el mundo, a cada minuto y segundo del día, palabras, y más palabras. Podríamos decir que la historia de la civilización puede trazarse en cuatro grandes etapas. Primero, cuando el hombre aprendió a usar el lenguaje para entenderse con sus semejantes. Segundo, cuando inventó la escritura, el lenguaje escrito. Tercero, cuando inventó la imprenta, la facilidad de imprimir libros, y cuarto, cuando inventó los medios de trasmitir la palabra a la distancia, por medio del telégrafo, el teléfono, la radio y la televisión. Sin las palabras que traducen ideas y conceptos, no existiría un mundo civilizado.
El salmista bíblico está preocupado con las palabras también. Pero con las palabras que se dicen sin sabiduría, y que se lanzan al aire cargadas de altanería, del hombre rebelde contra Dios.  En este salmo dice así: “Jehová destruirá todos los labios lisonjeros, y la lengua que habla jactanciosamente”  Estas palabras del salmista podrían aplicarse, por ejemplo, a los filósofos materialistas y ateos, que con palabras desaprensivas hablan contra la Biblia cuando ni siquiera la han leído con detención.
Podrían aplicarse a cada hombre y cada mujer, que llena su boca emitiendo conceptos contra Dios, porque la vida los trata mal y no hallan el camino recto. Podrían aplicarse también a los que son rápidos en ofender y calumniar y lentos en pedir perdón. A todos los que, sea de labios o pensamientos o actitudes, están prácticamente diciendo “nuestros labios son nuestros, ¿quién es señor de nosotros?” El hombre puede ser dueño de sus labios, pero no del efecto que causan sus palabras en el prójimo, y Dios ha de pedir cuentas en el día del juicio, de cada palabra vana que pronunciaron nuestros labios.
Lo que necesitamos, amigo mío, es poner nuestros labios en sujeción a Dios. Es poner nuestro corazón, nuestra mente, nuestra alma toda en sujeción a Cristo, autor y consumador de la salvación, y el único que puede librarnos del error y la condenación.

ORACION. Hoy quiero Señor, que toda palabra que salga de mi boca sea para bendecir, para consolar, para iluminar, para fortalecer. Señor, quiero usar mis labios únicamente para gloria de Tu Nombre...

El que creyere, no corra

Jueves, 19 Enero 2017 15:51 Escrito por

“Por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure”. Isaías 28:16

“Dijo el poeta criollo: “El gaucho caminó para alcanzar la carreta, trotó para alcanzar la esposa, solo galopó para alcanzar la patria”. Y sin quererlo, estaba hablando de tres grados de velocidad, que suponen otros tantos grados de interés. Para alcanzar la carreta, caminó, para alcanzar la esposa, trotó con su caballo; para alcanzar la patria, entonces galopó por llanos y montañas y hasta sobre las olas del mar.
Durante muchos siglos la velocidad máxima del hombre fue la que podía obtener con sus pies: caminando o corriendo. Después, cuando domesticó al camello, anduvo a la velocidad del camello. Después, durante otros muchos siglos, alcanzó la velocidad del caballo.
Por fin, después de algunos milenios, logró viajar a la velocidad de la locomotora. Después, a la del automóvil; más tarde, a la velocidad del avión, y superó la velocidad del sonido. Hoy en día viaja a la velocidad de los cohetes espaciales, y anda buscando correr a la velocidad de la luz: 300.000 km por segundo.
La vida moderna, mi amigo, es una de carreras. Desde que suena el despertador en la mañana, hasta que se apagan las últimas luces en la noche, padre, madre, hijos, todos andan corriendo. Correr de aquí para allá, todo el día, consultando la libreta de citas, mirando el reloj, apretando el acelerador del auto, gritándole al ascensorista, protestando contra las esperas. Corriendo, corriendo, corriendo siempre. Cada día, cada mes, cada año, ¡la vida entera!. ¿Y todo, para qué? ¿Para caer al fin, cansado y agotado, al húmedo lecho de la madre tierra?
¿Sabe lo que dice el profeta Isaías, mi amigo? Dice: “HE AQUI YO HE PUESTO POR FUNDAMENTO UNA PIEDRA, PIEDRA PROBADA, ANGULAR, PRECIOSA, DE CIMIENTO ESTABLE, EL QUE CREYERE EN ELLA, NO SE APRESURE”. Esta piedra firme, es JESUCRISTO. Cuando uno cree en El, lo acepta como Señor y Salvador, como Maestro y Rey de la vida, ya no corre a lo loco tras los vanos afanes de la vida. Con Cristo en el corazón, el hombre se aploma, se estabiliza, se consolida, y disfruta de la existencia como quien descansa seguro en las verdades eternas.

ORACION: Sí Señor; Tú eres mi fundamento estable. Enséñame hoy a descansar en Ti. Líbrame de las ansiedades y muéstrame la belleza de la vida...

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Si el grano de trigo no cae...

Jueves, 12 Enero 2017 19:12 Escrito por

“Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo el Hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”. Juan 12: 22‑34

Si el grano de trigo no cae...

Cuando fueron exploradas las célebres pirámides de Egipto se halló una cosa interesante. En esas viejas tumbas, junto a jarros de oro y objetos preciosos labrados, que se pusieron allí para honra de los faraones sepultados, habían granos de trigo en pequeños platos.
Esos granos llevaban más de cuatro mil años depositados allí. Eran granos del famoso trigo de Egipto. Todavía tenían vida. El germen vital no había muerto en ellos. De ser sembrados germinarían otra vez.
En tanto que esos granos quedaron improductivos durante cuatro mil años, muertos en vida, otros granos similares murieron y renacieron miles de veces. Y se habían multiplicado por millones y millones, con esa prodigiosa facultad que tienen las semillas de multiplicarse en nuevas vidas.
Esto que digo, mi amigo, ilustra perfectamente unas palabras de Jesús que leímos anteriormente, Los granos de la tumba del faraón no murieron, es decir, no fueron depositados en la madre tierra para que se pudrieran y murieran y produjeran una planta de trigo. Conservaron su existencia personal. Pero nunca llevaron fruto. En cambio los otros granos que sí fueron sembrados y murieron, resucitaron en la siguiente primavera y llevaron fruto, rnucho fruto.
Y año tras año, esos granos fueron muriendo y naciendo, muriendo, naciendo, multiplicándose por millares de millones, y al fin siempre existían nuevos, frescos y sanos. Milagro de la muerte y resurrección! Cuando Jesús pronunció esas palabras estaba diciendo lo siguiente: “Si conservo la vida, reservándola para mí mismo, sin ir a la cruz, quedo solo, pero si muero, me reproduciré en millones de cristianos, y llevaré fruto”.
Y el cristianismo verdadero, que no es una religión, ni un sistema, sino una persona; es simplemente Cristo reproduciéndose en millones de creyentes y seguidores suyos. Cristo murió una sola vez, una sola vez fue sepultado: una sola vez resucitó. Pero Cristo se reproduce lleno de vida, en cada uno que cree en El.

ORACION: ¡Qué maravilla de obra! ¡Hazlo en mí, Señor! Reprodúcete hoy, en mi carácter. en mis actitudes, y en cada detalle de mi vida...

Canciones de la mañana

Jueves, 05 Enero 2017 20:47 Escrito por

Tratemos hoy, amigo mío, de describir el típico despertar del hombre moderno. Por hombre moderno quiero definir al hombre de nuestras ciudades. Al típico oficinista, al profesional que atiende su consultorio, al jefe de empleados, al hombre de gobierno, al profesor universitario, al comerciante, al agente de ventas que cada mañana tiene que salir para enfrentarse a sus colegas y competir con ellos como gladiador en las arenas del Coliseo.
Primero, al ser despertado por el despertador implacable, después de pasar una mala noche, el hombre masculla una imprecación. ¡Ahora que había podido conciliar el sueño, tiene que sonar este despertador! El hombre se encamina al baño para bañarse y afeitarse. el agua caliente no funciona y la hojita de afeitar es vieja. El hombre protesta y maldice.
Tercero, la señora le sirve el desayuno pero las tostadas se han quemado, los huevos están fríos, los chicos gritan, y la suegra, que tampoco ha podido dormir bien, masculla entre dientes. El sigue con sus canciones de protesta. Protesta contra el matrimonio, la paternidad, el tiempo, la política, y contra los competidores. Termina el desayuno, da un beso rápido a la señora y sale. No es extraño que éste buen ciudadano tenga los nervios alterados.
Pues mi amigo, para este hombre moderno que canta tales canciones en la mañana, la Biblia tiene algunas palabras. El Salmo 5 dice: “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré”. Es en la mañana, cuando comienza un nuevo día de trabajo, de lucha y de fatiga, cuando tenemos que presentarnos ante Dios, fuente de toda vida, toda salvación y toda justicia, cuando más necesitamos elevar nuestro corazón a Dios, y meditar en El, para pedirle las fuerzas necesarias no solo para enfrentar la vida, si no mucho más para obrar justicia, bondad y verdad con todos nuestros semejantes.
Tenemos que hacer de Jesucristo, el amigo y confidente de cada día. Tenemos que sentarnos a sus pies, aunque sean quince minutos diarios, para escuchar de El las palabras de vida, que nos libren de nuestras debilidades y nos eleven por encima de nuestras miserias. Si de mañana temprano nos encontramos con Cristo, no nos encontraremos con satanás durante el día.

ORACION: Gracias Señor, porque tu, favor me rodea como un escudo. Te alabo Señor. Mi confianza en Ti, me llena de alegría. Enséñame más y, más a esperar, a depender y a confiar en Ti...

¿VIVES EN MISIÓN?

Jueves, 19 Mayo 2016 17:10 Escrito por

“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, PARA DAR TESTIMONIO DEL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS.” Hechos 20:24

¡Esa expresión al final del apóstol Pablo es un reto para nosotros!

Observen lo que Charles Spurgeon dijo sobre estas palabras de Pablo:

“Así era la vida para Pablo: todas las energías de su espíritu estaban consagradas a la obtención de un objetivo, es decir, poder llevar a todas partes el testimonio del Evangelio de la gracia de Dios; y la vida que vivía aquí abajo solamente era valorada por él como un medio para alcanzar ese fin. Pablo también consideraba el Evangelio, y su ministerio de dar testimonio de él, como un depósito sagrado que le había encargado el propio Señor. Pablo se veía a sí mismo como “encomendado con el evangelio;” y tenía la determinación de ser fiel aunque esto le costara la vida. Él dice que “acabe mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús.” A través del ojo de su mente veía al Salvador tomando en sus manos traspasadas, el invaluable estuche que contiene la joya celestial de la gracia de Dios, y diciéndole: “Te he redimido con mi sangre, y te he llamado por tu nombre, y ahora entrego en tus manos esta joya, para que la cuides, y la guardes con la sangre de tu corazón si es preciso. Te doy el encargo que vayas por todas partes, en lugar mío y en mi Nombre, y que des a conocer a todas las naciones bajo el cielo el Evangelio de la gracia de Dios.” Todos los creyentes ocupan un lugar más o menos parecido. Ninguno de nosotros tiene el llamado de apóstol, y es posible que no todos hayamos recibido el llamamiento para predicar públicamente la palabra de Dios; pero a todos se nos pide que seamos valientes a favor de la verdad en esta tierra, y “que contendamos eficazmente por la fe que fue entregada una vez a los santos.” Como creyentes somos llamados a una forma de servicio; y así debemos estar motivados para hacer de nuestra vida una carrera, y considerarnos guardianes del Evangelio, igual que la persona que lleva la insignia de un regimiento se considera a sí misma comprometida a sacrificar cualquier cosa por conservarla.”

El corazón de Dios siempre ha sido que Su Evangelio sea proclamado en todo lugar y a personas de toda lengua, raza y nación. La misión cristiana es algo más que simplemente un departamento de la iglesia y algo más que simplemente el trabajo de pastores o profesionales capacitados.

El pastor Tim Keller dice que: El Dios bíblico es por naturaleza un Dios que envía, un Dios misionero. El Padre envía al Hijo; el Hijo envía al Espíritu y a sus discípulos al mundo.

Toda la iglesia está en misión y todo cristiano debe ser parte de esa misión.


David Platt dijo: “Gente común y corriente con extraordinario poder, predicando, orando, ofrendando y sufriendo por la propagación del Evangelio. Esta es la imagen de la iglesia primitiva que vemos en las páginas del Nuevo Testamento.”

En esta era tecnológica, son muchos los que han intercambiado el vivir en misión por vivir en conexión y a muchos esa conexión cibernética nos ha hecho fríos e indiferentes  a las necesidades de los que nos rodean. Es cierto que quizás algunos de nosotros nunca iremos a China o a África a predicar el Evangelio pero si podemos cruzar la calle y compartirlo con nuestros vecinos, amigos y familiares.

CADA CRISTIANO debe vivir en misión. Algunos dirán: “¿cómo lo hacemos?”, “yo estoy muy ocupado”, “no tengo tiempo para compartir el Evangelio”, “para servir a otros”… He aprendido que muchas de estas excusas NO son reales, es simplemente el producto de la procrastinación.

Estamos en la era de la procrastinación cristiana. Cientos y miles alrededor nuestro muriendo sin escuchar el Evangelio, nosotros lo sabemos pero hemos intencionalmente postergado nuestra responsabilidad de vivir en misión e ir a compartirle el Evangelio porque hemos conseguido otras cosas “más importantes que hacer”.

Ciertamente los que pensamos así, hemos olvidado que le daremos cuenta al Señor por lo que hicimos pero también por lo que no hicimos.

¡Es por eso que hoy te invito a que cumplas con Su Misión y utilices tu vida para dar testimonio del EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS a TODOS los que te rodean!

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!

¿Eres Mujer y Quieres Servir a Dios?

Miércoles, 20 Abril 2016 15:43 Escrito por

Hace tres semanas estaba predicando en una Conferencia para pastores y líderes en Phoenix, Arizona sobre los requisitos para calificar a un hombre para ser Anciano/Pastor según el Apóstol Pablo en 1 Timoteo 3 y Tito 1. Al finalizar, una hermana preguntó lo que muchas preguntan en nuestro contexto hispano: “Entonces, ¿la mujer no puede ser pastora?” Mi respuesta sencilla a eso es “no”.

¡Espera! No saques las armas para tildarme de machista, legalista, troglodita y todos los otros adjetivos que puedan pasar por tu mente en este momento.  Permíteme explicar mis razones para responder de esta manera.

¿Por qué la mujer no está llamada al pastorado?

No encontramos en ningún lado en la Escritura donde se vean requisitos para ordenar/llamar y colocar a mujeres como Ancianas o Pastoras.

Pablo dice claramente en 1 Timoteo 2:12 que la mujer no enseñe ni ejerza autoridad sobre el hombre. Sin embargo, el mismo Pablo en Tito 2 les hace un llamado a las mujeres ancianas (maduras) a enseñar a mujeres jóvenes a que amen a sus maridos e hijos, a que sean prudentes, cuidadosas de sus casas, etc.

En otras palabras: En el diseño de Dios, la mujer fue creada para ser ayuda idónea del esposo y/o a usar sus dones y talentos para edificar a otras damas.

¿La mujer no puede enseñar?

No, yo no he dicho eso. Sí puede enseñar y puede servir en la iglesia local.

Una mujer puede enseñar en escuela dominical o grupos pequeños para damas o niños. Puede ser parte del ministerio de oración, entre muchos otros. En nuestra iglesia, mi esposa dirige grupos pequeños para damas, y otras damas dirigen el ministerio de evangelismo de nuestra iglesia y de visita a los hospitales.

¡Las damas son valiosas para la vida de la iglesia local! Sin embargo, no fueron diseñadas ni están llamadas a pastorear.

¿Eres mujer y quieres servir a Dios?

Mi recomendación a una hermana que tenga un deseo genuino de servir a Dios es que primeramente debe ir a donde su pastor para expresarle su deseo de servir.

Un pastor maduro y sano le mostrará por las Escrituras como ella puede servir a Dios en la iglesia local y poner sus dones al servicio de la iglesia. También le puede asignar a una hermana madura en el Señor para que le guíe, oriente y sea su mentora en su caminar con el Señor para que así ella pueda servir a otras.

Otra recomendación a esas hermanas con anhelo de servir a Dios es que se conecten a un ministerio para mujeres que mi esposa y las damas de mi iglesia siguen y ha sido de gran bendición, Aviva Nuestros Corazones de Nancy Leigh Demoss.

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