Martes, 25 Septiembre 2018
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Jueves, 20 Septiembre 2018 18:48

Limpieza del Pecado

Dios le bendiga en el día de hoy. Bendiga también su esposa o esposo,sus hijos, o sus padres, su familia. Que Cristo sea el rey en cada corazón y el amigo y consejero invisible en cada hogar, esa es mi oración. Ayer hablaba acerca de los labios inmundos, o profanos. “Labios inmundos” es una expresión que usa el profeta Isaías, para denotar la falta de alabanza del pueblo de Dios, y el mal uso de la lengua. Cuando Isaías vió al Señor tres veces Santo, inmediatamente sintió que él era un hombre profano.

Quedó por supuesto anonadado, hundido bajo el peso de su convicción. Si él era hombre de labios profanos ¿cómo podía vivir delante de Dios? Entonces Dios le concede una segunda visión. Un ángel, un serafín, tomando con unas tenazas un carbón encendido del altar de Dios. Con ese carbón ardiente toca los labios del profeta, y le dice: “He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado”.

Aquí hay un rico simbolismo bíblico. Cuando uno se quema la piel con algún fuego ¿qué se produce? Se produce inmediatamente una ampolla, es la primera defensa del cuerpo contra la quemadura. ¿De qué se compone una ampolla? De dos cosas: sangre y agua.Y aquí tenemos tres elementos que son usados para limpiar y purificar el corazón del ser humano de toda mancha del pecado. La sangre de Jesucristo, el agua de la Palabra de Dios, y el fuego del Espíritu Santo: sangre de Jesucristo derramada en el Calvario es precio legal de redención.
Dios acepta la sangre de Jesús para redimir y libertar, con ella a todo ser humano cautivo del pecado. El agua es símbolo de la Palabra de Dios. La palabra de Dios escrita y usada por el Espíritu Santo es verdad que regenera.
Somos regenerados,es decir  “nacemos de nuevo” cuando creemos y aceptamos la eterna, infalible y bendita palabra de Dios.El fuego es símbolo del Espíritu Santo que quema todo el pecado, purifica el alma de toda contaminación y templa el carácter del cristiano para que sea un hombre de Dios. Y todo esto le fue revelado al profeta Isaías cuando tuvo su visión de los labios inmundos y del carbón ardiente que tocó sus labios.
Necesitamos, mi amigo, aplicar a nuestra vida por fe, estos tres elementos divinos, para sentir purificada nuestra alma.
 
ORACION. La Sangre de Tu Hijo; Tu bendita Palabra y el fuego de Tu Espíritu Santo, quiero que me acompañen en este día.¡ Oh Dios, me siento lleno de Ti! Te amo Señor...

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Jueves, 13 Septiembre 2018 14:20

Quitada tu culpa, limpio tu pecado

¿Estaba despierto, o estaba soñando? Aquellas cosas que veía, ¿eran sólo imaginación suya, o realmente estaban delante de su vista? ¿Estaba él en sus cinco sentidos cabales, o era víctima de una alucinación?

No había duda. Estaba bien despierto, y no veía ninguna alucinación, Isaías veía una visión real, algo palpable y corpóreo; algo inconfundible. Allí, ante sus ojos físicos, Isaías estaba viendo la gloria de Dios.
Veía un inmenso trono, alto y sublime. Miríadas de ángeles volaban alrededor. Cantaban un canto, que era una nota repetida: “¡Santo,Santo, Santo Jehová de los ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria!
Isaías contempla arrobado durante largo rato la magnífica visión. De pronto un estremecimiento recorre su cuerpo y vuelve a la realidad. El está viendo la gloria y el trono de Dios. Y él es un hombre pecador. Aunque un hombre de superior calidad espiritual, se da cuenta que es pecador. Y está viendo la excelsa gloria.

Entonces el profeta exclama: “¡Ay de mí; que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos!”. Un efecto natural, amigo mío, de cuando uno comprende la santidad y majestad de Dios, y al mismo tiempo se da cuenta de cuán imperfecto, cuán miserable, cuán corrompido es uno por dentro.
Era natural que aquel hombre se sintiera anonadado. Pero la gracia de Dios es más grande que el pecado de los hombres. Un ángel vuela del altar hasta donde está Isaías. Trae un ascua encendida, tomada del altar con unas tenazas. Toca con ese carbón ardiente los labios del profeta y le dice: “Esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado”.

Nosotros, amigo, no disponemos quizás de un ángel que venga a purificar nuestros labios. Pero disponemos de algo mejor. Disponemos de la sangre de Jesucristo, derramada por nosotros hasta la última gota en la cruz del Calvario. Y esa sangre es potente, es eficaz, es todopoderosa para limpiar no sólo nuestros labios, sino nuestra vida entera.
 
ORACION. Sí Señor, límpiame, continuamente límpiame. Tu eres santo, eterno y omnipotente. Te adoro mi Señor y mi Dios...

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Jueves, 30 Agosto 2018 14:12

Visión del Reino

Era un león magnífico de Nubia, “de ancha cabeza y resonante cola como dijo el poeta. Rey de la selva y de los animales salvajes. Elástico, musculoso, de faz serena y macizas quijadas. Se despertó en la mañana. Estiró su cuerpo dos veces de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, y después rugió de contento.

Su rugido despertó a la leona y los cachorros. También despertó a muchos otros habitantes de la floresta, que dormían pacíficos en sus cubiles. Una vaca de las cercanías contestó con un mugido satisfecho y un cordero que brincaba frente a la cueva baló alegremente en son de respuesta.

El soberbio animal salió de su refugio, olió el fresco aire primaveral, y se dirigió a comer su desayuno. Sus potentes fauces, devoradoras de carne caliente, se dedicaron a comer paja, y el manso buey, su viejo amigo, vino para compartir la bucólica comida. Una osa con sus crías vino para sumarse al banquete, y un niño, un bellísimo niño desnudo, hijo de un campesino de la comarca, jugaba con los anillos móviles y gráciles de una serpiente de coral. El sol terminó de salir, se encendieron las suaves nubes del oriente cantaron los pájaros, y Dios sonrió desde el cielo.

No estoy, amigo, describiendo un sueño raro o una historia imaginada. Estoy describiendo lo que será una mañana en la tierra cuando venga el reino de Jesucristo, Porque el profeta Isaías, anunciando la venida de este reino, así lo describe.

La tierra y la humanidad, enfermas ambas por el pecado, no han conocido nunca días así. Los días de la tierra y la humanidad son de violencia, de odio, de rencor, de muerte y latrocinio. Pero cuando Cristo venga, dice Isaías, aún los hombres serán cambiados, “y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces, y no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”

Esos días dichosos, y ese reino futuro de paz perfecta, pueden comenzar hoy, AHORA MISMO, en su corazón, amigo mío...

ORACION: Señor, venga Tu Reino a mi vida. Que Tu Poder cambie en mi vida todo lo que tenga que ser cambiado. Y que la tierra a mi alrededor también sea cambiada...

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Jueves, 23 Agosto 2018 16:36

Cuál es, en fin, el templo de Dios

Ayer mi amigo, le hablaba de la operación “limpieza”. Esa limpieza que el Señor Jesús hizo del templo de Jerusalén. En ese día el Señor, armado de un látigo de cuerdas, y de una santa ira, genuina ira de Dios, echó del templo a los mercaderes.

Y los apostrofó diciendo: “Mi casa, casa de oración será llamada, pero ustedes la han hecho cueva de ladrones”. Los judíos, naturalmente, se ofendieron. La acción de Jesús les tocaba en lo más vivo: sus intereses materiales. Entonces le dijeron a Jesús: “¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?” Ellos exigían de Jesús alguna señal divina, que atestiguara que El era enviado de Dios, y con derecho a limpiar el templo.

Jesús les dice: “Destruid este templo, y yo en tres días lo reedificaré.” Los judíos quedaron muy extrañados. Herodes había tardado 46 años en construirlo, y Jesús lo iba a reedificar en solo tres días?. ¡Imposible!.

Pero Jesús no estaba refiriéndose al templo hecho de piedras y maderas. Cuando Jesús dijo, “templo”,estaba hablando de su propio cuerpo. Ese cuerpo que sería quebrado y roto en la cruz, y que luego sería colocado en un sepulcro, y tres días después Él lo levantaría de la tumba.

Ni aún sus discípulos entendieron, en el primer momento, a qué templo se refería Jesús. Solo cuando el Señor resucitó de entre los muertos comprendieron ellos la gran verdad. El verdadero templo de Dios no está hecho de materiales terrenales. El templo verdadero de Dios, el templo eterno, el único templo que El bendice y llena de gloria es el cuerpo de cada ser humano que se entrega de corazón a Jesucristo.

Nuestro mundo está lleno de templos de toda clase, y perteneciendo a toda clase de iglesias y denominaciones, ¡cómo necesitamos, mi amigo, recuperar el verdadero concepto de templo de Dios!. El templo de Dios, el templo que Cristo habita, puede ser, DEBE SER el corazón de cada hombre, de cada mujer.

Cuando esto ocurra, cuando cada hombre y mujer sea templo de Cristo, se habrá dado un paso gigantesco hacia la solución de todos los males espirituales y morales que sufre nuestra enferma sociedad presente.

ORACION: Te ofrezco mi cuerpo Señor, para que sea el templo de tu Espíritu Santo. Mora en mí; habita en mí, espíritu del Dios omnipotente. Lléname de tu gloria...

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Jueves, 09 Agosto 2018 15:13

Seguridad en cada día

     Cada quien vive su vida desde un ángulo de pensamiento y de una actitud de espíritu, o somos creyentes o somos ecépticos; o mostramos una actitud positiva o una actitud negativa con respecto a lo que acontece. Saber que hay una Providencia, que es el gobierno sabio y benévolo de Dios en toda su creación, es colocarse uno en terreno firme y sacarle el mayor provecho a la vida.
     A lo largo de la historia ha habido hombres y mujeres que han sido fieles creyentes en Dios, quienes gozosamente se han sometido a la santa voluntad divina y dan testimonio de que el bien y la misericordia de Dios les acompañan todos los dias de su vida. Una de tales personas fue David, el joven que siempre dependió del Ser supremo. La fe profunda de su corazón lo hacía ver aun detrás de los reveses de la vida, la mano protectora de Dios. En fin de cuentas, todo le resultaba bien. Y él lo atribuía a la misericordia, el amor inmerecido de Dios. David sabía que en el hombre no hay méritos propios, y que es por un acto de misericordia divina que el hombre vive y sobrevive.
     Pero, lo importante es que usted, viva una vida así. ¿,Se queja, se lamenta usted de todo? ¿,Se siente inclinado a la desesperación? ¿Ha pensado en el suicidio como la única puerta de escape? Déjeme ponerle una inyección de ánimo. Las cosas no son tan sombrías como usted las ve. No es cierto que se le hayan cerrado todas las puertas. Puede haber fracasos, pero el triunfo definitivo sigue siendo una posibilidad, una esperanza. El bien y la misericordia están al alcance de su mano.
     Pablo, escribió la siguiente declaración: “Y sabemos que a los que aman a Dios. todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” El bien no siempre está en lo que acontece, sino en la finalidad que se alcanza por lo que acontece. Los acontecimientos son el camino; el bien es el destino.
     El secreto de una vida feliz, a pesar de todo, es Jesucristo reinando en el trono del corazón, manejando el timón de la vida. Usted debe establecer una relación personal con el Señor Jesucristo. ¿,Cómo? Mediante la fe en El. Haga usted una entrega total de su vida a El; póngase en sus divinas manos. Y entonces el alivio vendrá. El dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” El bien y la misericordia serán sus compañeras inseparables. Pruébelo, ahora mismo.

ORACION: Durante todo este día, Señor, te ruego me sigan el bien y la misericordia. Te necesito mucho Señor. Quiero verte a Ti en cada detalle de ¡mi vida...

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Jueves, 02 Agosto 2018 14:42

Una Vide Plena

   Esta oración, como otras que he venido comentando en estos mensajes. la tomo del Salmo 23. En pocas palabras se está diciendo mucho. El testimonio del rey David aquí es que Dios le da tantas bendiciones, que éstas sobresalen de la copa porque son más de lo que la copa puede contener. Esta copa significa la vida misma, la cual es como un receptáculo que recibe las bendiciones. Todas las cosas buenas proceden de Dios. El es fiel y generoso y su providencia es su cuidado sobre sus criaturas.
    Mi amable amigo, ¿podría usted decir lo mismo que dijo el salmista David? “Mi copa está rebosando.” ¿,Y cuáles cosas consideraría usted bendiciones en su vida? Razonemos un poco.
   Por regla general, la gente llama bendiciones a las posesiones materiales, a haber conseguido un empleo, a la salud misma y otras cosas semejantes. ¿Son, en verdad, estas cosas bendiciones? De sí mismas no lo son, pero pueden llegar a serlas si redundan en crecimiento espiritual de la persona que las recibe, y si ellas son un medio de acercarse más al Señor. Las cosas materiales, Dios, como nuestro Creador y Sustentador que es, nos las da a todos. Son la expresión de su amor universal y de su providencia. Jesucristo dijo en el llamado Sermón del Monte, que Dios es nuestro Padre celestial y que El hace que su sol salga sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos. Sin embargo, al hacer esto, Dios tiene no sólo el propósito de proveernos de todo como sus criaturas que somos, sino que El quiere también que nosotros lo reconozcamos, que nos acerquemos a El, que creamos en El. Porque haciéndolo así es como estas cosas se convierten en verdaderas bendiciones, y es cuando podemos decir: “Mi copa está rebosando.”
   Pero, ¿cuál consideraría usted, mi amigo, la bendición más grande en su vida? No sé lo que usted respondería a esta pregunta, pero, en lo que concierne a mí, permítame decirle que, la bendición más grande que usted y todos podemos recibir es la salvación del alma, del perdón de los pecados, de la seguridad de vida eterna y la paz de mente. Y esta bendición se puede obtener mediante la fe en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios.
    Si usted permite la entrada de Cristo en su vida, todas las cosas buenas las recibirá también. La Biblia dice: “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.” Le invito a tener esta gloriosa experiencia y si ya lo ha recibido, entonces, su copa estará rebosando. ¿Quiere hacerlo?

ORACION: Sí Señor. Muchas veces mi copa ha estado vacía. Pero hoy la pongo en Tus manos. ¡Llénala Señor! Llénala con lo que Tú creas mejor...

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Jueves, 19 Julio 2018 14:21

El verdadero alimento

“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores...

Salmo 23:5

El alimento es indispensable para la vida. No se puede vivir si no ingerimos alimentos. Hay mil actividades que giran alrededor de la producción, industrialización y distribución de todo lo que es comestible. El hambre es un poderoso resorte que nos mueve a todos a procurar nuestros alimentos. Así nos hizo el Creador: seres con necesidades físicas. Es bueno detenernos y considerar la bendición que representa para todos nosotros la comida. Por ella no solamente se sostiene la vida física, sino que la alimentación nos da la oportunidad de trabajar y de gozar del compañerismo unos con otros.

En la Biblia, que es el Libro de la sabiduría divina, se nos dice mucho acerca del alimento. Dios abre Su mano y colina de bendición a todo ser viviente. En la conocida oración de Jesús, el Padre Nuestro, El dice que debemos orar así: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Quiere decir, que debemos reconocer nuestra dependencia del Ser supremo. Realmente, los hombres no pueden producir alimentos. Es Dios quien puso en el fruto de la tierra y en la carne de ciertos animales, las propiedades alimenticias y el gusto agradable para que nosotros sus criaturas pudiésemos satisfacernos. Nuestro deber es sembrar la semilla, cultivar la tierra y criar los animales, pero sólo Dios es el Proveedor original de nuestros alimentos.

Las palabras que sirven de tema a esta meditación, dicen así: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores.” Tal fue el testimonio que dio el salmista David, en su magistral Salmo 23. David fue un guerrero y durante parte de su existencia anduvo huyendo. El padeció de muchos sinsabores y una que otra vez sufrió de hambre, pero no se murió de hambre, pues Jehová su Dios siempre le proveyó a sus necesidades, y abundancia de comida aun en la presencia de quienes le perseguían y deseaban su mal. Así, él podía testificar de que su Dios no lo abandonaba sino más bien le rodeaba de Sus bendiciones.

Usted, sin duda, podría también decir lo mismo, porque es por la misericordia de Dios que a usted nada le falta. Pero déjeme llamar su atención sólo a una cosa más: el Dios de David es también el Dios suyo, y El le ofrece a usted alimento, alimento espiritual que es Su Santa Palabra. Jesucristo dijo: “Yo soy el pan vivo que descendió del ciclo. si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre.”

ORACION: Gracias Señor por Tu provisión. Especialmente gracias por Jesucristo mi pan de la vida, Quiero comer de Ti;beber de Ti; llenarme de Tí...

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Jueves, 12 Julio 2018 14:50

El apoyo divino

“Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. -Salmo 23:4

     La expresión que sirve de tema a nuestro mensaje de hoy, está tomada del Salmo 23, pequeña y preciosa joya literaria de la pluma de David, el joven pastor de Belén, la verdad que él escribió el testimonio fehaciente de todo un ejército de hombres y de mujeres que han confiado en Dios.
     El escritor sagrado emplea aquí dos términos que aluden al equipo sencillo de un pastor de ovejas. La vara, o sea, un palo cualquiera, le servía al pastor para apartar las malezas y abrirse camino en el campo; y le servía también para guiar y a veces castigar a las ovejas díscolas y desobedientes. El cayado le servía para apoyarse y evitar así el caer a tierra. Instrumentos toscos y, sin embargo, muy útiles. El joven David hizo una aplicación de índole espiritual, de este hecho, a su vida de relación con Dios. ¡Cuántas veces, en su vida real, él reconoció que era oveja de Dios! Y de él recibía aliento en los momentos difíciles de su existencia.
     Para los cristianos, la vara y el cayado son la Palabra de Dios, la Biblia y ella desempeña un ministerio semejante. Como “vara”,es un instrumento de guía y reprensión. Sus enseñanzas son pautas en el camino que debemos seguir, y cuando hacemos lo malo, este Libro nos reprende. Todo pecado lo condena. Toda falta la desaprueba. Sus palabras hieren muy hondo y redarguyen a la conciencia culpable. Mi amigo, ¿no le parece que este ministerio es de suma importancia? En estos tiempos cuando aun los llamados moralistas se han aflojado y cuando la corrupción es como una sombra que se va extendiendo más y más, la Palabra de Dios se destaca casi como el único baluarte de defensa de lo decente, de lo puro y de lo verdadero.
     La Biblia, también, es como un “cayado” en el que nos apoyamos para no caer. Porque nosotros, ademas de rebeldes somos débiles, y los caminos por donde muchas veces transitamos son difíciles y tortuosos. Y las experiencias constantes de los hombres son las caídas en los muchos escollos de la vida. Y esto produce un desánimo muy grande, pero, “Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. De modo que las Sagradas Escrituras, con su cúmulo de maravillosas verdades, son un poderoso auxilio a los hombres y mujeres de fe. Le invito a que ponga a prueba esto.

ORACION: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Gracias Señor por Tu Palabra. Sé que me puedo apoyar en Ti. Gracias Señor...

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Jueves, 28 Junio 2018 14:13

El negro valle de la muerte

“Valle de sombra de muerte”, tal es la frase que sirve de tema al mensaje de hoy. ¿Y qué le sugiere a usted esta frase, mi amigo? La palabra muerte, al sólo enunciarla, transmite un cierto sentimiento de preocupación y angustia. ¿A quién le gusta pensar en la muerte? Y, sin embargo, este es un tema ineludible, un hecho inevitable, y una realidad aterradora, al menos para muchos individuos.

“Valle de sombra de muerte”, en el Salmo bíblico del rey David, se refiere a uno de esos lugares escondidos en la selva o en el campo, tan tupidos de vegetación, tan solitarios y tan oscurecidos de sombras, que el que anda por allí siente como si fuera el valle mismo de la muerte. En la vida de David, situaciones y ocurrencias como ésta las había habido muchas veces. El se había encontrado en terribles situaciones de peligro, aun a punto de perder su vida. Pero aun en tales casos, David no se dejó vencer por el temor. No lo aniquiló la desesperación, el pesimismo; al contrario, su fe se agigantó. Echó mano de poderosas reservas espirituales. Pensó en la victoria aun en medio de la derrota. Divisó la luz del día, aunque la noche le rodeaba. Por eso él pudo escribir: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. El estaba consciente de la presencia, de la compañía inseparable de su Dios. Entonces, no había por qué temer. Y es que Dios fortalece a sus hijos, y los capacita para enfrentarse al dolor. La fe en Dios es el secreto de una vida sin temores; no dije sin peligros, porque éstos siempre los habrá, pero sí sin temores.

En esta vida todos nos vemos más de una vez en situaciones duras, difíciles, casi bordeando la muerte. Hay confusión, tristeza y desesperación, La derrota del espíritu es peor a la del cuerpo. El quebrantamiento del alma es más funesto que la espina del dolor pinchando en la carne. Lo importante es no estar uno solo, sino contar con el apoyo del Dios Todopoderoso. Las palabras de nuestro Señor son transmisoras de aliento. Mi amigo y mi amiga: ¿teme usted a la muerte? Hay uno que se sometió a la muerte y la venció. Ese es Jesucristo el Hijo de Dios. Ponga toda su confianza en El, y usted será valiente para vivir la vida y para esperar la muerte. Jesucristo le ofrece vida eterna, vida de seguridad y gozo.

ORACION: Gracias porque Tú te encargas de todos mis temores. Tú estarás conmigo durante todo este día. ¡Gracias Señor... !

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Jueves, 21 Junio 2018 14:14

Amistad

“Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, Y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Isaías 11”:6-7

Mi amigo, que disfrute usted y su familia de paz. armonía, compañerismo y amistad. Tener parentesco sanguíneo no basta, mi amigo. Las familias no se consolidan solo genéticamente. Entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre suegros y yernos o nueras, debe existir un vínculo de amistad y amor. Así dispuso Dios las cosas, y, nosotros los seres humanos, no podemos cambiarlas.

Lamentablemente la vida se desarrolla de diferente manera, Hay pleitos, hay enemistades, hay rencores, resentimientos. Hay falta de comprensión entre los esposos, hay un abismo de separación entre padres e hijos. ¿,Por qué todas estas cosas tristes? Por la imperfección del corazón humano, por el exceso de egoísmo. Dios quiere limpiar todo eso y purificar de tal manera nuestro corazón que solo sintamos el amor, la amistad y la armonía de un tiempo cuando todas las fieras de la selva y todas las bestias del campo pierdan su fiereza y su desconfianza. Un tiempo feliz cuando el reino animal por entero viva en perfecta armonía. Y ya ninguno persiga a ninguno y nadie se coma a nadie.

Cuando se contempla la naturaleza con ojos realistas, no con ojos de poeta o soñador, puede verse una lucha contínua, un contínuo batallar por la existencia, en que se comen unos a otros, en que hat terrores de los débiles y rugidos de los fuertes; en que hay garras y dientes que desgarran, colmillos que trasmiten veneno, aguijones que dejan dolorosas heridas, bocas, enormes que devoran.

En los mares, en las selvas, en los desiertos, en los bosques, en las praderas, por dondequiera andan animales, hay un contínuo matar para comer, una continua caza de unos animales por otros. y un contínuo desangrar,ahogar y extinguir. ¡No deja de ser, amigo mío. un espectáculo deprimente.

Pero la Biblia anuncia un día cuando el león y el buey, comerán paja y el lobo y el cordero morarán juntos, porque ambos comerán vegetales. Y si Dios hará con los animales, mucho más lo hará con nosotros los hombres. El pondrá paz, amistad y armonía, si tan solo le rendimos, el corazón.

ORACION: Señor, yo quiero ser instrumento hoy para que el mundo a mi alrededor cambie.

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