Martes, 23 Octubre 2018
BREAKING NEWS
El éxito viene del deseo interior

El éxito viene del deseo interior Destacado

Estamos a punto de iniciar un nuevo ciclo escolar y para muchos es una oportunidad de lograr el éxito. Como padres siempre deseamos que nuestros hijos tengan un buen futuro, y tanto la educación como los buenos consejos, son básicos para que ellos logren su objetivo. Pero debemos saber que el éxito se inicia con el deseo auténtico para triunfar y ese deseo se encuentra dentro de cada uno.

Nadie puede inspirar o motivar suficiente para que uno tenga el valor de actuar y hacer lo posible para lograr sus objetivos, si uno no lo desea. Vivir conquistando los miedos y superando los obstáculos personales, nutre el ímpetu de lucha necesaria para tener la actitud que nutre las acciones y mejora la calidad de vida.

Cuando las personas pueden alinear sus pensamientos con sus sentimientos tienen una posibilidad mayor para poder triunfar. El secreto para esto radica en poder enfocar las idas que tiene la mente y callar los miedos que solo hacen ruido y no dejan prosperar.

Para que el corazón reconozca sinceramente lo que quiere, lo que le gusta y lo que de verdad lo haría feliz. Los triunfadores no nacen, se hacen. Son el tipo de personas que se caen siete veces o más y aprenden a levantarse. Cada caída les enseña un nuevo ángulo, les abre su perspectiva y además aprenden a descubrir una manera para superar cualquiera que sea su condición, sin reproches ni resentimiento. Son gentes que no se dan por vencidas fácilmente. Tienen objetivos claros y sus acciones están impregnadas con determinación, esfuerzo y dedicación.

Pensar como triunfador implica desarrollar un compromiso a largo plazo uno mismo y con la vida. Es tener la responsabilidad más grande que la duda o el miedo.

Ser una persona triunfadora no siempre quiere decir que se vive en una mansión millonaria, tampoco quiere decir que se trata de ser el individuo más famoso o más prestigiado de la comunidad. Para ser un triunfador se tiene que tener confianza en uno mismo, fe en que la vida es buena y abundante, pero sobre todo se tiene que sentir gratitud y satisfacción por todo lo que se tiene y se ha logrado.

A pesar de que toda persona tiene la potencialidad para triunfar, hay ocasiones que el triunfo se esfuma y se va de las manos. Pareciera que triunfar es solo una condición para los demás. Pero no es así. Toda persona que quiere triunfar puede, aun cuando esta persona se sienta derrotada y pudiera haber olvidado como desarrollar su potencial y volver a tener la fe que se perdió para volver a luchar.  

Afortunadamente, aunque no lo crean, la vida se encarga de volver a regalar nuevas oportunidades para poder triunfar.

Artículos relacionados (por etiqueta)

  • Ayudando en Casa

    Aprender a colaborar en el hogar puede ser una poderosa herramienta para sus hijos y su desarrollo en el futuro.

    ¿Usted cómo organiza las responsabilidades de sus hijos en el hogar? Nunca es tarde para comenzar a enseñar a nuestros hijos a ayudar en casa, cuando se trata de limpieza. Más cuando nuestros pequeños están de vacaciones es un buen momento para educarlos y entrenarlos en estas labores.

    No necesita esperar a que sus hijos se conviertan en adultos, para comenzar a fomentar hábitos y a adjudicar responsabilidades. Como padres, ustedes educan a sus hijos para que se puedan desarrollar de manera independiente en el futuro, por lo que el saber desarrollar las tareas del hogar es fundamental, aunque no lo parezca.

    ¿Cuántas veces usted no se ha enterado de adolescentes que ni su plato recogen después de comer? Es indispensable que usted le enseñe a sus hijos cosas básicas, como por ejemplo hacer su cama, ordenar su habitación o aprender a cocinar, ya que nunca se sabe a qué situaciones les tocará enfrentarse en el futuro.

    Las tareas que usted le dé a su hijo, dependerá de la edad que tenga, y van desde tareas muy sencillas, hasta otras un poco más laboriosas. Conversar con ellos sobre la importancia del trabajo que está realizando para el funcionamiento del hogar. Reconocer su esfuerzo es muy importante para que esto se transforme en una rutina.

    No sólo es llamarles la atención por haber hecho algo mal... También hay que reconocerles el esfuerzo que realizan en cada una de las tareas.

    Enseñarles con el ejemplo, es decir, que tanto el papá (¡sí, él también!) como la mamá realicen tareas de limpieza o reparaciones de la casa. Al principio quizá le cueste trabajo que las realicen, pero poco a poco se les convertirá en un hábito, que con el paso de los años, se lo van a agradecer.

    Le compartimos algunos ejemplos en cuanto a las actividades que sus hijos pueden ayudar en el hogar, dependiendo de sus edades.

    Niños, niñas de 2- 3 años
    ■ Botar los papeles y envases al basurero.
    ■ Recoger los juguetes y colocar los libros en los lugares correspondientes.
    ■ Cuando tenga que tender la ropa lavada, que sea tu hijo el que le pase las prendas.
    ■ Después de comer, llevar el plato al lavaplatos.
     
    Niños, niñas de 4-6 años
    ■ Dejar en el cajón una parte de su ropa doblada.
    ■ Ocasionalmente ayudar en la cocina, por ejemplo batiendo huevos.
    ■ Ayudar a acabar de hacer la cama.
    ■ Servirse una parte del desayuno.
    ■ Poner la ropa sucia en el cesto de la ropa para lavar.
    ■ Ordenar los juguetes y la mochila, dejar el abrigo correctamente.
    ■ Después de comer, llevar el plato al lavaplatos.
    ■ Después de bañarse, ordenar el baño.
     
    Niños, niñas de 7- 12 años
    ■ Ordenar su habitación y hacer la cama con ayuda.
    ■ Sacar la basura.
    ■ Ayudar a guardar las compras de supermercado.
    ■ Preparar el desayuno: servirse la leche, poner o quitar la mesa.
    ■ Ayudar en la cocina: batir huevos, rallar zanahorias, hacer alguna ensalada, etc.
    ■ Participar en una de las tareas del ciclo de la ropa: poner a lavar, tender, doblar, guardar.
    ■ Dejar el baño limpio y ordenado después de usarlo.
    ■ Ayudar en alguna de las tareas de limpieza generales: quitar el polvo, pasar la escoba o la aspiradora, limpiar vidrios, regar las plantas.

  • Sana las heridas

    Estamos en el mes de la concientización de la violencia doméstica. Quizás muchos de nosotros, conocemos a alguien que ha sufrido esta situación. Puede ser un amigo (a), un familiar o inclusive nosotros mismos hemos sido afectados por la violencia doméstica. Por esa razón es necesario que pasemos el proceso y continuemos adelante, que sanemos nuestras heridas y que miremos al futuro a ese destino que será mejor cada vez.

    Una herida en el cuerpo se asemeja a una herida en el alma. Las heridas del alma no tienen marcas visibles ni suturas, pero si conllevan procesos similares a las heridas físicas, como ser su cicatrización y cierre, su tiempo y elaboración.

    En psicología, hay algo que se llama: La ley del Cierre y se refiere a la necesidad del psiquismo a concluir cada situación que vivenciamos.

    Aquello que no se cierra, tal como una herida en el cuerpo, vuelve a insistir, desde lo inconsciente, intentando cerrar y comunicar lo no elaborado. Es como si el mensaje nos dijera: Date cuenta que estoy lastimado!!

    ¿Cómo sanar una herida que no es visible, y que muchas veces no somos consientes de su dolor?

    El primer paso será aceptar el dolor que esa situación causó en mi vida y ser consciente de mi herida abierta. La sanación puede requerir una acción concreta, que puede ser hablar con la persona que tuvo que ver son esa herida, y otras veces el trabajo puede realizarse de manera interna, abordando el contenido emotivo y permitiendo que drene el dolor.

    Las heridas mas complejas necesitarán mas tiempo de drenaje y cuidado que heridas mas leves, pero todas responden a un mismo proceso, ya que toda herida que no cierra, insiste, buscando curación.
     
    ¿Cómo sabemos que una herida del alma ya está curada? Cuando la angustia inunda el relato de una situación, se entiende que todavía duele, y todos sabemos que sí duele es porque no hubo cicatrización.

    Las cicatrices del alma nos permiten elaborar y comprender que el dolos nos lastima, pero no nos mata, nos conectan con lo vulnerable de cada uno y puede ser, si solo permitimos, un nuevo aprendizaje que nos lleva a ser mas maduros, mas consientes, mas humanos.

    Está en ti sanar, perdonar, perdonarte y seguir adelante. Ha llegado el momento de que comiences una nueva etapa en tu vida.

    “Sino está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”, dijo en una de sus conocidas frases Víctor Frankl.

  • Del Norte hasta el Sur… Todos Somos una América

    El 8 de octubre se celebra el Día de la Raza o en otros países conocido como el día que Cristóbal Colón descubrió a las Américas.

    Sin duda es difícil pensar que todavía los seres humanos en este lado del mundo (Las Américas) nos discriminemos unos a los otros por el color de piel. Es tonto imaginar que existe un racismo sin sentido, el cual solo genera rabia y separación entre hermanos de un mismo continente. Inclusive es absurdo todavía pensar que, llamamos a Estados Unidos de América, como si se tratara de el primer país descubierto por Colón, que de hecho fue Bahamas. Solo por el simple hecho de que unos estén en el Sur, Centro o Norte, no quiere decir que seamos considerado de otra especie.

    El Día de la Raza debe servir de reflexión al pasado para entender el origen de nuestras culturas y así de tal manera analizar el presente en que vivimos. En un mundo lleno de tanto resentimiento y desprecio debemos ser críticos aún de nuestros colonizadores, cuyo tampoco fueron los más amables, ya que entraron sin permiso a nuestras tierras. Sin embargo, esto debe servir para mantenernos unidos en un presente del cual todos somos iguales, sin importar la raza de origen. Pero volviendo a la realidad, si, todavía existe un racismo inexplicable.

    Pienso que el ocho de octubre se debe seguir celebrando con solidaridad nuestras raíces y costumbres, nuestros valores e ideales, del cual todos pertenecemos. De tal manera que debemos crear comunidades en donde los mejores preparados ayuden a los más necesitados, tenemos que trasladar un mensaje de unión entre fronteras en donde todos podamos aportar el desarrollo de nuestras tierras. Una vez mas repito, basta ya de odio y discriminación.

    Todos somos hermanos de una gran tierra llamada América de la cual tenemos que proteger de sus gobernantes no tan buenos y corruptos. Gobernantes que nos hacen ver a las distintas razas como algo negativo e inmundo. Si bien, alguien puede ser de Venezuela, México, Guatemala, Estado Unidos, Brasil, Trinidad y Tobago, o Paraguay, etc., TODOS somos americanos y todos pedimos lo mismo a nuestros gobernantes. Los americanos (sea del Norte, Centro, o Sur) queremos una vida llena de paz y sin prejuicios.

    Por último, el ocho de octubre, Día de la Raza, debemos seguir manteniendo el amor uno al otro y cultivar nuestras raíces para crecer como hermanos. Sería bonito llegar a pensar que en un futuro no muy lejano América sean todas y no solo una, aún mejor todavía pensar que ya no existan fronteras en la que alguien del Sur no le tenga miedo a alguien del Norte. Sería excelente imaginar que las nuevas generaciones de jóvenes se den cuenta que sin importar el color, el idioma, todos tenemos lo mismo al final del día, todos tenemos dos manos y diez dedos, dos orejas, dos ojos, dos piernas, dos pulmones, etc. y sobretodo y más importante un corazón que tiene que latir para vivir.

    Que este Día de la Raza del 2018, nos sirva para querernos más como hermanos americanos. Del Sur hasta el Norte, todos juntos podemos hacer más…

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Suscríbase gratis

Reciba mensualmente nuestro boletín por correo. Puede cancelar en cualquier momento